[Artículo] ¿Quién sujeta la pluma? Capítulo 2: Alan Moore

Y seguimos por todo lo alto con el segundo de los artículos titulados ¿Quién Sujeta la Pluma?, en honor a esas personas que, con su esfuerzo y trabajo, lograron crear lo que para muchos es uno de los mejores universos creados a partir de la nada.

Alan Moore

Hoy le toca el turno al “mejor escritor de historietas de la historia”, Alan Moore (1953). De origen británico Moore es quizás el mejor escritor y guionista con el que DC Comics ha tenido el privilegio de trabajar.

No solamente conocido por sus obras, su propia figura de larga y alborotada barba, y pelo de similar índole, le han llevado a convertirse a él mismo y a su obra en un auténtico icono de personalidad mundial. Muchos escritores y dibujantes solo son conocidos por su obra, siendo identificados en escasas ocasiones por una minoría de fans, pero todo lo contrario ocurre con Alan Moore, cuya apariencia es perfectamente reconocible en el mundo entero.

En sus inicios dibujaba y guionizaba sus propias obras, dedicándose posteriormente a esta última actividad en su totalidad, ya que se dio cuenta que aquí es donde tenía verdadero talento. Su primera obra de renombre fue V de Vendetta, historia sobre un anarquista que se vestía como Guy Fawkes enfrentándose a un futuro cruel y despiadado, en el que unos pocos oprimían a muchos. Esta obra fue realizada para la revista Warrior, pero esta cerró antes de que pudiera terminar su obra, teniendo no obstante permiso para publicarla en otras editorial. Como detalles, decir que la obra fue finalizada en el año 1989 mientras trabajaba para DC Comics y antes de abandonar la compañía.

Esto llamó la atención de la editorial, quien le contrató en 1983 para escribir La Cosa del Pantano, serie en la que la compañía no depositó muchas esperanzas desde un inicio, pero que Moore logró sacar a flote redefiniendo y reinventando al personaje con unos guiones bien elaborados, mezcla de asuntos medioambientales con tramas de terror y fantasía.

Más tarde, y debido al éxito inesperado que esta serie tuvo, se le pidió el relanzamiento de otras series como Deadman, y tuvo la oportunidad de introducir a su propio protagonista en la figura de John Constantine, del que tomo de modelo al cantante Sting.

Tras estos nuevos éxitos, se colocó a Alan Moore como cabeza de lanza, dejando que escribiera para guionizar sus dos principales figuras, Superman, con su El Hombre Que lo Tenía Todo, y Batman, con La Broma Asesina.

Watchmen ECC Ediciones

Otro de sus enormes éxitos fue la serie Watchmen, que comenzó a escribir en 1986, consolidando la reputación de Moore. Lo que diferenció a esta serie del resto de superhéroes, no fue su ambientación o su trama (típico panorama a punto de caer bajo una guerra nuclear), sino la creación de sus personajes, todos ellos con una compleja conspiración de actuar y pensar, cualidad que se acentúa debido a la forma que tiene de contarlo, de escritura no lineal y desde el punto de vista de cada uno de los héroes. Watchmen tiene el honor de ser el único cómic de tomo único en ganar un premio Hugo.

Tanto Moore con este tipo de obras, como Frank Miller con su obra Batman: El Regreso del Caballero Oscuro, lograron redefinir el cómic en los años 80, ya que trataron a sus personajes de una manera más adulta de cómo se había hecho anteriormente, y por tanto a sus lectores, dotando de más capas a la psicología de los superhéroes. Con ellos nació el estilo de novela gráfica tal y como lo conocemos hoy en día, y hasta el presente han seguido creando historias, aunque a partir de entonces de manera mucho más independiente de lo visto hasta la fecha.

Desde el punto de vista formal, Moore ha creado recursos narrativos que no se habían visto hasta la fecha, y que fueron imitados por otros escritores a partir de entonces, tales como contar diversos eventos que ocurrían a la vez pero desde diferentes puntos de vista, o las elipsis forzadas.

Finalmente, comentar que Moore también destacó con temas que iban desde el superhombre de Nietzsche, pasando por el concepto de libertad y seguridad con su célebre frase por bandera de “¿Quién vigila a los vigilantes?”. Moore se encarga de que todo lo que ocurra en su universo sea claro y coherente, vigilando hasta el más pequeño detalle, hasta que todo quede perfecto.