[Reseña] Simon Dark Núm. 3 (de 3): ¿Temes a la Oscuridad?

Simon Dark Núm. 3 (de 3): ¿Temes a la Oscuridad?

Y tras el primer y el segundo número, lógicamente viene el tercero, tomo con el que se concluye esta serie de tanta calidad pero tan corta vida. Simon Dark Núm. 3 (de 3): ¿Temes a la Oscuridad? es un tomo de ECC Ediciones que reúne los números del 13 al 18 de la serie original USA de Steve Niles y Scott Hampton, y que lamentablemente pone fin a un soplo de aire fresco ambientado dentro del universo de los Nuevos 52, pero bastante poco relacionado con todo lo que le rodea.

Los finales obligados derivados de cancelaciones por bajas ventas, como es este caso, es lo que tienen. Se produce un cierre brusco, precipitado y lleno de una sucesión muy rápida de acontecimientos que habría sido un deleite disfrutar con detenimiento. Pero también es verdad que nos podemos dar con un canto en los dientes, puesto que no todos los guionistas tienen la oportunidad que ha tenido Niles de cerrar la totalidad de las tramas abiertas antes de bajar la persiana.

De este modo, asistimos al desenlace de numerosos frentes, principalmente de los amorosos, tanto por parte de familia como de pareja. Por un lado está ese pseudo-romance que no acababa de aclararse entre el detective y la forense, a la que no parece importarle demasiado el oscuro origen del primero, que al fin llega a consumarse de forma positiva. Todo lo contrario que esa “algo más que amistad” entre Rachel y Simon, ante la que nuestro querido protagonista decide dar un paso más allá para ser rechazado amistosamente por la fémina.

Por otro lado está la relación paterno-filial entre Simon y su creador, su propio padre. Conocemos más de cómo y por qué Simon ha acabado siendo como es, y entra en escena un hermano “malvado” fruto de experimentos primarios que nos recuerda la auténtica naturaleza que rodea a Simon, a pesar de que todo despida un aroma tan familiar.

Simon Dark Nº 15

Centrado en cerrar todo esto, a Niles no le queda tiempo para nada más, introduciendo apenas un caso de un asesino de jóvenes adolescentes que acaba siendo relacionado con el hermano de Simon. Aunque su guión es igual de sólido, completo, firme y de calidad que en números anteriores, la sensación de velocidad de vértigo es casi imposible de evitar. Aún así, Niles es capaz de dejar todo bien atado y abierto a la vez, con Simon libre y capaz de controlar su aspecto, dando pie así a un futuro regreso si la ocasión se presentase.

Los dibujos de Hampton siguen en la línea de lo que hemos visto en los números anteriores. Trazos finos y sencillos con tonalidades oscuras y siniestras, con muchas viñetas desdibujadas que dan sensación de entorno inestable y terrorífico, muy del estilo del género. Como ya hemos dicho en anteriores ocasiones, la conjunción de estos dibujos con el guión sólido y la originalidad de la historia forman un conjunto que hace que todo esté presentado en su justa medida y un estilo perfecto para lo que se quiere transmitir.

Al final, lo único que nos queda es compartir una profunda pena por que, una vez más, una gran serie se vea obligada a echar el cierre debido a que las ventas no acompañan. Cada vez son más los casos en los que calidad y beneficios no van de la mano, y es una verdadera lástima para los lectores y para la industria.