[Reseña] JLA: Élites Nº 1

JLA: Élites Nº 1

Si hacerse cargo de una de las colecciones más exigentes de DC Comics, la de la Liga de la Justicia, ya es tarea abrumadora y complicada de por sí, ¿qué pasa si además heredas el trabajo de Grant Morrison y Mark Waid? Esta misma pregunta nos la plantean en la introducción de este JLA: Élites Nº 1, un tomo en el que ECC Ediciones nos presenta la tercera etapa de la serie original USA partiendo del número 61, y que se extenderá hasta el 93 a lo largo de siete números.

El encargado de recoger el testigo de los dos citados monstruos del mundo del cómic es Joe Kelly, que tras no alcanzar demasiado éxito en Marvel Comics se pasó a la competencia, y durante su etapa de casi cinco años en Action Comics, donde su número 775 fue nombrado el mejor número de cómic escrito en 2001, se ganó la confianza suficiente para saltar a la Liga mayor, la de la Justicia.

Como decimos, continuar una serie que previamente han estado escribiendo Morrison y Waid es una tarea ardua y complicada, donde las comparaciones van a ser inevitables, y a nada que te descuides ya estarán afirmando que no estás a la altura. Sin embargo, así de entrada, que estemos aquí reseñando este tomo recopilatorio ya dice mucho, sirviendo como primera prueba de que Kelly no solo estuvo a la altura de su gran Superman, sino que además consiguió ir un paso más allá.

En su primer arco argumental dentro de la serie, ambientada dentro del contexto que ya viene de atrás, Kelly se centra directamente en dejar claras sus intenciones, que consisten en mantener el humor, la espectacularidad, la ironía, la crítica y la profundidad, pero dejando también un sello muy personal en cada página.

JLA: Élites Nº 1

Aquello con lo que nos encontramos en la primera aventura es un dilema moral, una lucha por descubrir cuál es la auténtica verdad, si la de uno mismo, la de los demás o la de una entidad superior. Todo gira en torno a Jarhanpur, un pequeño país idílico y autosuficiente que vive aislado del resto del mundo, una especie de paraíso en comunión con la tierra gobernado por el poderoso Rama Khan. El problema despierta cuando una madre exiliada proclama el secuestro de su hijo por parte de Rama Khan, y allí que se planta la Liga de la Justicia fruto de la iniciativa de Wonder Woman.

Allí, Rama Khan les cuenta que no es un secuestro, que el niño es el heredero porque así lo ha elegido la propia Tierra, y que debe quedarse allí porque ese es su destino y de él depende la continuidad y supervivencia de su pueblo. Wonder Woman, por su parte, cree que el gobernante miente y que por principios (los suyos) el niño no debe ser separado de su madre. El conflicto se desata cuando Wonder Woman usa su lazo de la verdad y descubre que Rama Khan no miente, produciendo confusión en la superheroína hasta el punto de renunciar a sus propias creencias. Esto provoca que el lazo de la verdad se rompa, tras lo que Wonder Woman desaparece en una búsqueda tanto interior como exterior por recuperar su verdad y reparar el lazo.

JLA: Élites Nº 1

Mientras por un lado tenemos a Diana luchando por superar su conflicto, vemos como la rotura del lazo provoca que la verdad del mundo se distorsione, creándose alteraciones de la realidad fruto de lo que la gente cree que es la verdad, no de lo que realmente es. Con esto, Kelly nos presenta un relato en el que quiere destacar por encima de todas las cosas que la auténtica verdad no existe, sino que es la de cada uno, y que no debemos dejar de creer en ella aunque entre en conflicto con la de los demás.

Esa es la conclusión a la que debe llegar Diana en solitario mientras sus compañeros lidian por evitar desastres mayores. Finalmente, todo se resuelve de nuevo en Jarhanpur, donde se invierten las tornas y el que ahora no entra en razón es Rama Khan, desatando una serie de acontecimientos fatales.

El dibujo corre a cargo de Dough Mahnke, y si hay algo a lo que poner un pero en una obra, que podría ser redonda, es precisamente esto. Mahnke es capaz de lo mejor y lo peor en la misma página, con espectaculares dibujos, vibrantes batallas y buen diseño de los personajes, pero también con desproporciones, desfiguraciones y posturas insólitas. No parece que se le den bien los primeros planos, al contrario que las escenas cargadas de personajes (algo bueno en un cómic de la Liga de la Justicia), y aunque el resultado final se puede salvar, digamos que no es un arte que vaya acorde con la narrativa en cuanto a calidad.

Resumiendo, y repitiendo un poco lo comentado más arriba, gran guión de Kelly para presentar una historia de la Liga de la Justicia llena de acción y espectacularidad, pero muy cargada de dilemas morales y profundidad, aportando así una doble ración de entretenimiento y complejidad a partes iguales. No falta además el humor, con diálogos agudos y frases tronchantes, casi siempre cayendo del lado de Plastic Man.