[Reseña] Batman e Hijo

Batman e Hijo

En una presentación de lujo, ECC Ediciones nos trae el entretenidísimo tomo Batman e Hijo,en una historia que hasta ahora remece la vida del Caballero Oscuro,y que por lo visto lo hará por un buen tiempo.

El guionista Grant Morrison (autor de Arkham Asylum y Gothic, entre otros muchos), volvió a escribir para Batman, comenzando con esta historia en la que introdujo en la continuidad al hijo de Batman y Talia al Ghul: Damian.

En el año 2006, Bruce Wayne acababa de adoptar legalmente como hijo a Tim Drake (tercer Robin) tras la muerte de sus padres. Antes había tomado legalmente como “protegidos” a Dick Grayson y a Jason Todd. También tenemos que en el año 2001 adopta oficialmente como hijo a Dick Grayson en la serie Gotham Knights, pero esto no es tomado dentro de la continuidad oficial, y menos dentro del reinicio que suponen los Nuevos 52.

La historia Batman e Hijo, que recopila Batman Nº 655-658 y 663-666 USA, comienza con el Joker recibiendo un disparo en la cara de parte de un policía vestido de Batman (comenzando con lo que vendría mucho después: los experimentos del Dr. Hurt y la asociación del Guante Negro). Más tarde, Bruce se dará cuenta de que últimamente Gotham está muy tranquila y que tal vez sea buen momento para aprovechar de vivir más tiempo como Bruce, conocer a alguien, viajar, etc.

Esto es así hasta que hace su aparición la Liga de Asesinos de Ra’s al Ghul, robando su famosa fórmula al Dr. Kirk Langstrom (Man-Bat), para luego aparecer Talia frente a Batman, mostrándole un niño que ha sido criado y entrenado por la Liga de Asesinos. Este niño resultará ser hijo de ambos, y habría sido ocultado todos estos años por Ra’s. Damian, a su modo, buscará llamar la atención de su padre y esto lo enemistará gravemente con su “hermano” Tim.

Batman e Hijo

Más adelante, dentro del mismo largo arco argumental de Grant Morrison, vendrían otras dos historias. La primera es El Payaso a Medianoche, en donde simplemente se reitera que el Joker es un tipo que se reinventa constantemente (idea aparecida en Arkham Asylum de 1989)

La segunda es Los Tres Fantasmas de Batman, continuación directa de Batman e Hijo, donde Batman investiga el asesinato de unas prostitutas y, al parecer, el asesino es un extraño policía. A medida que la historia avanza, Morrison nos muestra un Registro Negro de Casos, en donde Batman archiva todos los casos inexplicables como platillos voladores, viajes en el tiempo o diversas criaturas que vieron él y Robin durante sus antiguas aventuras.

Pero lo más destacado de esta historia, y que le da título, es que Batman recuerda haber encontrado a tres versiones de sí mismo: un Batman asesino con una pistola, un Batman con fuerza sobrehumana (muy similar a Bane) y un último Batman que había vendido el alma al Diablo para destruir Gotham. Estos Batmans representaban los grandes temores de Bruce y, al parecer, alguien estaría haciéndolos realidad a fin de comenzar a dañarle psicológicamente.

Comienzan las entretenidas, enredadas y, a ratos, delirantes historias del famoso y lisérgico guionista, que instala al personaje Damian Wayne, rescata muchas coloridas historias al estilo “Edad de Plata” y prácticamente da comienzo a toda una nueva era en la historia del Cruzado de la Capa. Este tomo de Morrison es obligatorio, y que mejor forma de poseerlo que en esta edición extraordinaria.