[Reseña] Green Arrow: Vertigo

Green Arrow: Vertigo

Gracias al estupendo trabajo del guionista Jeff Lemire al frente de la serie, de la que afortunadamente cogió el testigo hace ya unos cuantos números, un servidor llevaba desando leer este tomo desde que cerró la contraportada del tomo anterior. En este Green Arrow: Vertigo publicado por ECC Ediciones, se recogen los números del 22 al 24 de la serie original USA, y como el propio título del tomo indica, asistimos en ellos al origen de un renovado Conde Vértigo de lo más apropiado.

Este tomo, como se puede deducir si habéis leído el anterior, reengancha la historia justo donde se quedó, y continúa con esa trama de un arco argumental que, afortunadamente, va para largo. Siguiendo las indicaciones del misterioso Magus, Oliver Queen se embarca en la búsqueda de los Tres Dragones, lo que le llevará a desvelar incógnitas sobre la extraña orden de los Outsiders, formada por varios clanes que veneran a un arma, y sobre el pasado de su padre, que parece que pertenecía al Clan de la Flecha. Y como telón de fondo, siempre augurando un futuro enfrentamiento, tenemos a Komodo, presentado ya como uno de esos Tres Dragones y como asesino de su padre.

Partiendo de esto, la búsqueda de los Dragones lleva a Oliver a la que parece ser la localización del segundo Dragón, Vlatava, un pequeño país gobernado por un pirado aunque poderoso y peligroso Wenre Zytle. Este hombre es, en efecto, el Conde Vértigo, una versión renovada del clásico personaje de DC Comics, que no solo asoma la cabeza y se mide en fuerza contra Flecha Verde, sino que gracias al pasado Mes de los Villanos cuenta con un número dedicado íntegramente a su origen desde que no era más que un crío, revelándose así el por qué de aquello en lo que se ha convertido.

Pero este no es el único debut de un personaje ya conocido por los fans de DC Comics, porque el segundo Dragón resulta ser una prisionera del Conde, una tal Shado, que tras ser rescatada demuestra no solo poseer grandes habilidades para la batalla, sino gran cantidad de secretos sobre el pasado de Oliver Queen que se irán soltando en un continuo bombardeo de importantes revelaciones.

Y entre todo esto, continuos «tomas y dacas», acción constante y revelaciones impactantes del pasado, todo ello elementos con los que Lemire no deja al lector ni un respiro, lo cual se agradece. Pero es que, por si fuera poco, por si no hubiese suficiente con solapar la trama principal de este arco sobre la gran trama que transcurre de fondo, Lemire encaja la aparición de otro personaje más, enlazándola perfectamente con todo lo demás y creando un final que se queda en el aire y que te deja de nuevo mordiéndote las uñas a la espera del siguiente tomo. Y esto, amigos, solo lo consigue un cómic de calidad.

De los dibujos se encarga, de nuevo, Andrea Sorrentino, que ha sabido crear un estilo que encaja milimétricamente con lo que se cuenta en estas páginas, aunque hay que decir que no sería lo mismo sin los colores de Marcelo Maiolo. Aquí vemos como se mezclan temáticas indias, orientales, psicodélicas y modernas, y todas ellas actúan en armonía gracias a unos dibujos peculiares pero efectivos. En esa misma descripción encaja también la disposición de las viñetas, y la forma que tienen estos creativos de presentar las escenas de acción y destacar detalles durante el transcurso de la historia, dando como resultado algo diferente y adecuado. Mención especial para los momentos en los que el Conde Vértigo hace uso de su poder, poniendo todo, y digo todo, patas arriba, literalmente.

En resumen, la serie regular de nuestro querido Flecha Verde consigue continuar con un ascenso en calidad que le hacía falta al personaje, sobre todo con el potencial que todos sabemos que tiene, y además consigue hacerlo siguiendo su propia línea sin tener que aprovechar el éxito de la serie de televisión. Por favor, que llegue ya el siguiente tomo.