[Reseña] Planetary Nº 1

Planetary Nº 1

Lo cierto es que, a estas alturas, poco se puede decir de una obra que empezó a publicarse en 1999 y que aguantó hasta 2004 rodeada del clamor popular y las buenas críticas de los medios especializados. Así es Planetary, una serie de superhéroes poco común que mezcla los superpoderes con lo sobrenatural, los extraterrestres, las conspiraciones y las agencias gubernamentales al estilo Expediente X, pero yendo aún más allá.

Lo cierto es que la premisa ya es de lo más atrayente de por sí, pero si lees los dos nombres del equipo creativo, formado por el guionista Warren Ellis y el dibujante John Cassaday, tu cabeza solo puede pensar que la única alternativa es que de ahí salga algo bueno, y eso como poco.

Y así es amigos, debo confesar que, hasta estos días, en mi vida había tenido entre mis manos ni un solo cómic de Planetary. Ahora, a toro pasado, veo que ha sido un craso error, rozando el pecado, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Gracias a la reedición que ya ha comenzado a lanzar ECC Ediciones de la serie, nos encontramos con un tomo Planetary Nº 1 que recopila los primeros siete números de publicación original americana, capítulos que ya han sido absorbidos por mi ser de una forma agradable y satisfactoria.

Y esto es así porque, lo sabe él y lo sabemos los demás, Ellis es uno de los grandes. Lo demuestra de principio a fin, y eso que solo estamos empezando. Partir de cero siempre es difícil, porque tienes que lidiar con presentaciones, pasados, trasfondos, motivaciones, relaciones y una serie de elementos que ayudan a hacer que los personajes sean carismáticos, que la historia enganche y que, en definitiva, el nuevo universo que se está creando invite a sumergirse en él. Esto Ellis lo consigue en pocas páginas, pero sin echar toda la carne en el asador, con cuentagotas, revelando solo lo justo y necesario y dejando un halo de misterio en todo que te lleva a querer más con el paso de cada página. Droga de la buena.

Si antes ya mencionaba Expediente X como lejano ejemplo de aquello a lo que se podría parecer esta serie, ahora retomo esa comparación para comentar acerca de la estructura narrativa de Planetary. Ellis nos presenta números auto-conclusivos, casos individuales muy al estilo de los capítulos de las series detectivescas, que después resulta que corren por encima de una gran trama principal que se extiende más allá de lo que se ve a simple vista. Como si del transcurso de una temporada de una serie de televisión se tratase, cada capítulo nos va revelando detalles de los misteriosos personajes, de todo lo que hay oculto por detrás y de la gran trama que cada vez va creciendo más en alcance e importancia. El guionista hila fino, enlazando cada nimiedad a una gran red que, llegado el momento, se desvelará en su conjunto para alcanzar su clímax. Sin duda alguna, un gran trabajo por parte de Ellis, haciendo honor a su fama.

Es complicado ahondar un poco en la trama, porque como digo, se trata de una colección de capítulos auto-conclusivos que, de alguna forma, están relacionados entre sí. Pero en líneas generales, tenemos a un equipo de campo con súper poderes que se dedica a resolver misterios de fenómenos extraordinarios ocultos para el mundo en general, pero no para la agencia clandestina para la que trabajan. El origen de la agencia y de ese equipo, la identidad del misterioso Cuarto Hombre que dirige la agencia, cómo están unidos los diferentes fenómenos, y adónde nos lleva todo esto son las incógnitas que la serie pretende ir resolviendo poco a poco, no sin maestría por parte de Ellis.

Pero por mucho que tengas un guión, esto no se sostiene si no tienes a unos personajes bien construidos, de personalidad marcada y que rebosen carisma. Eso ocurre aquí, principalmente con los tres miembros del equipo, cada uno con una personalidad muy bien definida que, mediante diálogos inteligentes, bromas, ironías y «puñaladas» verbales crecen como la espuma de forma prácticamente instantánea.

Claro, si además de esto tienes un trabajo increíblemente bueno de un tipo como Cassaday, el resultado es redondo. Este dibujante lo tiene todo, y es que la narración visual le sale de forma fluida a base de dibujos sencillos pero completos, trazos claros y, sobre todo, dibujos la mar de realistas que convierten a los personajes y las escenas de acción en un festival para los ojos. Se trata de uno de esos trabajos que, nada mas verlos, piensas que están hechos a medida para el dibujante que los retrata.

Yendo el grano para echar el cierre, yo quiero más Planetary. Que me aspen si este no es uno de los mejores cómics que he leído últimamente. Que sí, que lleva años ahí, disponible, pero para un servidor es todo un descubrimiento de nueva lectura, y uno muy agradable.