[Reseña] Superman: Brainiac

Superman: Brainiac

Cuando se trata de Superman, debo reconocer que no abordo con ansia ni ganas el material que cae en mis manos. Sin embargo, sabiendo que el guión es de Geoff Johns, los dibujos son de Gary Frank y la historia es el comienzo de una de las mejores etapas del Hombre de Acero en los últimos tiempos, resulta complicado resistirse a la lectura.

Superman: Brainiac es un tomo donde ECC Ediciones recopila Action Comics Nº 864-870 USA, que no es otra cosa que un arco argumental que establece el punto de partida para una historia a largo plazo que dará mucho de sí, y que es conocida como la Saga de Nuevo Krypton.

Como digo, este tomo pone en marcha la maquinaria de un crossover que abarca todas las colecciones relacionadas con Superman (Superman, Action Comics, Supergirl…), y gira en torno al intento de Brainiac de destruir la Tierra (una vez más). Pero para ponernos en situación, partimos del hecho de que fue en realidad Brainiac quien desencadenó la destrucción del planeta Krypton, no sin antes reducir a la ciudad de Kandor y embotellarla para adoptar sus conocimientos y añadirla a su colección. Este hecho es quizás uno de los más importantes de la historia, junto a una muy presente Supergirl que deja entrever todo el rato que echa mucho de menos a su hogar y su gente.

Cuando Brainiac consigue encontrar el rastro de Superman y se dirige a la Tierra, nuestro héroe se enfrenta a él con muchísima dificultad, y solo en el último instante consigue salvar el día gracias al apoyo de Lois Lane y la ayuda de su prima Supergirl.

Son solo siete números, pero Geoff Johns es capaz de hacer magia y meternos de lleno en la historia, proporcionar acción, allanar el terreno para el futuro e ir soltando perlas que harán que el final del arco sea aún más grande de lo que ya es de por sí. Y todo ello alternando con la doble identidad de Superman (la de Clark Kent en el Daily Planet) y todos los personajes secundarios que le rodean. No es tarea fácil, pero por ello Johns es uno de los mejores guionistas de cómics en la actualidad.

Así, hay tiempo para que veamos más de Jimmy Olsen, para que conozcamos a dos nuevos miembros del periódico, para que seamos testigos del amor entre Kal-El y Lois Lane, para que recordemos la relación tan especial que hay entre él y sus padres adoptivos, para que ahondemos más en cómo se siente Supergirl, y para que recordemos cómo era Krypton y algunos de sus ciudadanos más destacados. Todo ello, absolutamente todo, está plasmado en las páginas con su propio objetivo, todo es de vital importancia, y todo contribuye al desencadenamiento de unos eventos que tendrán repercusiones durante mucho tiempo.

La versión de Brainiac que nos presenta Johns cumple con todos los estándares necesarios para que un buen villano funcione. Respetando lo suficiente la esencia clásica del personaje, este Brainiac es un megalomaníaco egocéntrico que lo único que busca es conocimiento (y el conocimiento es poder) a toda costa, por el medio que sea necesario y sin importar quién o qué se quede por el camino. Brainiac resulta ser un contrincante digno para Superman, tanto mental como físicamente, y al final sale derrotado de una curiosa forma que recuerda a alguna película clásica de ciencia ficción.

Con la derrota de este gran villano, Superman consigue salvar Metrópolis (y la Tierra), pero también Kandor, una ciudad de Krypton que vuelve a su tamaño original en lugar donde se encontraba la Fortaleza de la Soledad, “devolviendo a la vida” a cientos de miles kryptonianos, entre ellos los padres de Supergirl. Sin embargo, pese a haber salvado una cantidad tan abrumadora de vidas, Superman no es capaz de evitar una tragedia en el seno de la familia Kent. Una vez más, un guionista vuelve a tirar de ese recurso tan manido, pero a la vez de tan necesaria importancia, en la vida del Hombre de Acero, y es que, pese a su omnipotencia y casi omnipresencia, a veces no es capaz de salvar a todo el mundo.

Como os podéis imaginar, lo que os comento en el párrafo anterior tendrá consecuencias muy marcadas en el futuro inmediato, ya que por un lado, de repente la Tierra se encuentra con una nueva ciudad salida de la nada poblada por cientos de miles de personas que tienen los mismos poderes que Superman. Mientras, por otro lado, nuestro protagonista sufre una pérdida que no podrá reemplazar con nada.

Pero si el guión ya es magnífico de por sí, sobre todo sabiendo lo que se nos viene encima, el dibujo no se queda para nada atrás. El inigualable Gary Frank vuelve a deleitarnos con su perfecto dominio de la vida de Clark Kent y de Superman, abordando tanto la vida tranquila del primero como la ajetreada vida llena de acción del segundo de forma magistral. Como no podía ser de otra forma, Frank retrata a Superman con el rostro de Christopher Reeves, dando de algún modo más realismo a todo lo que rodea al superhéroe.

Sin lugar a dudas, estamos ante una etapa de las más grandes de los últimos años en la vida de Superman, y si no la has leído, no deberías dejar escapar la oportunidad que nos brinda ECC Ediciones editando estos tomos recopilatorios.