Sinopsis de Constantine 1×11 – A Whole World Out There

Aquí os dejamos la sinopsis del capítulo número 11 de la serie de televisión Constantine, que se titula A Whole World Out There, y que se emitirá el 30 de enero de 2015.

En este episodio veremos cómo una serie de universitarios juegan a juegos que no deberían, y John Constantine (Matt Ryan) debe acudir para solucionar los problemas.

Costantine

Un experimento sale horriblemente mal cuando un grupo de estudiantes prueba una inquietante teoría – Jeremy Davies y William Mapother serán estrellas invitadas – Manny (Harold Perrineau) envía a John a ayudar a un viejo amigo, Ritchie Simpson (estrella invitada Jeremy Davies), en la Universidad Ivy donde un grupo de estudiantes ha encontrado una forma de adentrarse en una dimensión alternativa solo para ser recibidos por un maníaco asesino (estrella invitada William Mapother).

Constantine está basada en la extremadamente popular serie de cómics Hellblazer de DC Comics, donde el experimentado cazador de demonios y maestro del ocultismo John Constantine (Matt Ryan, Mentes Ciminales) se especializa en dar infierno… infierno. Armado con un feroz conocimiento de las artes oscuras y su ingenio perversamente travieso, lucha del lado del bien, o al menos lo hizo. Con su alma ya condenada al infierno, decidió dejar su vida de hacer el bien atrás, pero cuando los demonios ataquen a Zed (Angélica Celaya), la hija de uno de los más viejos amigos de Constantine, se lanzará de nuevo a la refriega contra su voluntad, y lo hará de la forma que sea para salvarla. Mucho antes, se revela que la clarividencia de Zed, una habilidad para ver mundos ocultos a nuestro mundo y predecir incidentes sobrenaturales, es una amenaza para un misterioso nuevo mal que está ascendiendo entre las sombras. Ahora, no es solo Zed la que necesita protección, los ángeles también están empezando a preocuparse. Así que, juntos, Constantine y Zed deben usar su poder y sus habilidades para viajar por el país, encontrar a los demonios que amenazan nuestro mundo y enviarlos de vuelta a donde pertenecen. Después de eso, quién sabe… quizás haya esperanza para él y su alma después de todo.