[Reseña] JLA: Élites Nº 5

JLA: Élites Nº 5

Tal y como podemos ver en el tomo de ECC Ediciones JLA: Élites Nº 5, que incluye JLA Nº 83-90 USA, los guionistas Joe KellyRick Veitch se embarcan en un nuevo arco argumental que, cómo no, pondrá a la Liga de la Justicia al borde de la destrucción.

Todo comienza con un ataque psíquico a los villanos, que repentinamente comienzan a arrepentirse de haber hecho el mal. Obviamente, esto podría ser algo aceptable y catalogado como beneficioso, pero ya sabemos cómo es la moral de la Liga: por bueno que sea, si es inexplicable y no está bajo su control, igual no es tan bueno.

El caso es que, a lo que quiera que sea lo que ha causado esto, no le gusta que se pongan en su camino, y lo cierto es que tiene el poder suficiente para quitarse a cualquier obstáculo del medio, llámese Superman, Wonder Woman, Batman o una combinación de todos ellos.

Lo más llamativo de todo es el origen de esa fuerza, que al principio permanece oculta y que después, poco a poco, se va intuyendo paulatinamente hasta revelarse en todo su esplendor, en un gran trabajo de los guionistas a la hora de mantener la incertidumbre hasta el momento adecuado, donde ya se da paso a la acción desmedida.

Lo cierto es que todo proviene de esa trama secundaria (o terciaria) del tomo anterior en la que el Detective Marciano intentaba superar su miedo al fuego. Tampoco revelaré más para no estropear la lectura del tomo, pero sí puedo decir que la historia se remonta a los albores de la humanidad, y que reescribe ligeramente el origen de uno de los miembros de la Liga de la Justicia.

Aunque la sensación final tras leer el tomo es que ha habido mucho ruido y pocas nueces, lo cierto es que hay mucho más de fondo. Los hechos aquí sucedidos tendrán consecuencias, y aunque todos están de acuerdo en que los incidentes no han sido culpa de nadie, la semilla de la desconfianza ya ha sido plantada y ha empezado a germinar.

Un apunte que me gustaría hacer es, de nuevo, lo que a un servidor le parece la introducción con calzador de todo el aspecto místico y mágico en la trama. Sigo pensando que Cuervo Manitú es un personaje que sobra, y que apenas aporta nada más que rellenar un hueco que muchos consideran necesario en un equipo de superhéroes. Pues bien, si tiene que ser, que sea, pero con otro personaje más atractivo, por favor. Aún así, sigo confiando en que, en un futuro no muy lejano, tengamos cierto protagonismo para él.

En cuanto a los dibujos, Doug Mahnke no es el que nos gustaría, pero es que no solo eso, sino que a veces hasta parece un dibujante amateur con problemas para la fisionomía humana. Facciones irreales, situaciones que van en contra de la física y carencia de detalles en varias ocasiones, pero eso sí, todo muy espectacular. Ahora bien, también hay que saber reconocer los puntos fuertes, y el diseño final del villano es sumamente espectacular.

Aún así, el conjunto de la obra sale muy bien parada, no en vano está siendo reeditada, y eso es por algo. La historia aquí narrada no está directamente relacionada con nada anterior ni nada posterior, aunque bebe de consecuencias pasadas y tendrá consecuencias futuras. Mención especial para el cierre, un número en el que se da carpetazo a esa tensión sexual/romántica surgida números atrás entre Wonder Woman y Batman.