[Reseña] Grayson Nº 1

Grayson Nº 1

Ya tenemos aquí el tomo Grayson Nº 1 que nos trae ECC Ediciones, donde se recopilan los primeros cuatro números de la serie regular USA.

Bajo el guión de Tim Seeley y Tom King, comienza por fin la reinvención de uno de los personajes más prominentes del Universo DC, Nightwing. Con su identidad revelada y aparentemente muerto, Dick Grayson ha optado por desaparecer del mapa e integrarse en una organización llamada Spyral, para la que trabaja como agente secreto.

Ahora Grayson es el Agente 37, y ya desde el primer momento nos encontramos ante una serie de espías a la vieja usanza en todos y cada uno de sus elementos. Una misteriosa organización liderada por un aún más misterioso líder, una serie de misiones a vida o muerte junto a otros espías (siendo uno de ellos la versión de los Nuevos 52 de Helena Bertinelli), infiltración, ocultación, grandes villanos, mujeres para el recuerdo, agentes dobles y un sin fin de características ya vistas en este género.

Pero si sois seguidores del personaje, sabréis que esta nueva aventura de Grayson no es fruto de una decisión tomada a la ligera. En los compases finales de Nightwing, vimos como la organización Spyral ayudó a acabar con Leviatán y a desmantelar Batman Inc., y ahora se dedica a dar caza a los superhéroes del mundo. Es por ello por lo que, en conjunción con Batman, Grayson ha decidido infiltrarse en la organización para intentar descubrir quién está al mando y así acabar con él desde dentro.

De hecho, uno de los puntos principales de la trama es ese factor de peligro que supone que Grayson se arriesgue a contactar periódicamente con Batman para informar, un lazo que el nuevo agente secreto intenta mantener no solo para cumplir su misión de desenmascarar a la organización, sino para no olvidar su pasado como Nightwing. Esto último lo vemos en cada página, ya sea con su actitud, sus juegos o su moralidad, que hacen que siempre tengamos presente quién fue hasta hace bien poco.

Como elementos secundarios pero a tener en cuenta, estaca la importante presencia de Midnighter, de Stormwatch y The Authority, que va tras los mismos objetivos de Spyral, y al que se llega a enfrentar directamente Grayson en un combate de lo más espectacular. Tampoco podemos dejar de lado la escuela de espías que dirige Spyral, llena de jovencitas aspirantes que, como toda adolescente, cometen alguna que otra travesura que al final tiene consecuencias sobre Grayson.

Si bien los guionistas ha conseguido pasar el corte que supone dar una nueva vida y una nueva identidad a un personaje tan querido y longevo (pese a que los fans más acérrimos sigan echando pestes), el que sí que ha hecho un trabajo espectacular es Mike Janin, que nos regala unos dibujos para enmarcar.

Los detalles, las expresiones faciales, los movimientos, las acrobacias, la composición, las proporciones… Janin está espléndido en todos los aspectos, sumando un punto positivo más a una serie que, contra todo pronóstico, se ha convertido en una de esas a seguir. Que tenga éxito o no es ya otra cosa, pero por falta de calidad, tanto a nivel narrativo como artístico, no va a ser.