[Reseña] Liga de la Justicia 3000 Nº 3

Liga de la Justicia 3000 Nº 3Aquí os traigo la reseña del tomo Liga de la Justicia 3000 Nº 3, tercero de esta serie USA publicado por ECC Ediciones que recopila los números del 9 al 12.

Estamos en un punto en el que la trama está tan avanzada que es imposible hacer la reseña sin destripar detalles que han ocurrido en páginas anteriores. Esto, como os podéis imaginar, es un aviso encubierto de spoilers. Avisados quedáis.

El caso es que, tras los acontecimientos ocurridos en el tomo anterior, la «nueva» Liga de la Justicia se encuentra en la posición más ventajosa que hemos visto desde que comenzó la serie. Ahora Flash cobra más importancia y actúa de una forma más inteligente gracias a su nueva identidad, mientras que el resto de miembros de la Liga parece que empiezan a colaborar sin tanta protesta. Esto da lugar a un final precipitado del arco argumental, algo que no cabría esperar en un principio cuando la amenaza de Los Cinco parecía tan grande y tan insalvable. Sin embargo, con inteligencia y cooperación, nuestros héroes acaban con la amenaza de una forma más o menos creíble, aunque repito que precipitada.

Obviamente, el final de un arco implica el comienzo de otro, y mientras se dan los últimos coletazos de la trama de Los Cinco, comienzan a atisbarse nuevos horizontes que llegan de la mano con nuevas aventuras y nuevos enemigos. Y es que, pese a su accidentado origen, la Liga se consolida y hasta inaugura una base de operaciones.

En medio de todo eso, «nacen» dos nuevos personajes, aunque esta vez no se trata de ninguna clonación ni ninguna resurrección. Congelados en el pasado y descongelados en el siglo XXXI, Blue Beetle y Booster Gold comienzan sus andaduras en la serie, y lo hacen por la puerta grande. Las personalidades de estos dos personajes son geniales, pero es que la dinámica entre ambos, amigos desde hace mucho, se convierte en algo de lo que queremos leer mucho más.

Aunque la serie comenzó con grandes dosis de humor, de eso que todos estábamos deseando que volviese a la Liga, los guionistas Keith Giffen y J.M. DeMatteis disminuyen el volumen y pasan de celebrar un continuo festival del humor a soltar alguna situación cómica o algún comentario jocoso de vez en cuando. Aunque parezca lo contrario, esto no es malo, puesto que hay momentos para cada cosa, y estos números de cierre y apertura son los adecuados para la acción y los diálogos, y no para una broma detrás de otra. Eso sí, todo esto se compensa con los momentos protagonizados por Booster Gold y Blue Beetle, donde sí que se mantiene el fantástico nivel humorístico del que sen capaces los autores.

En cuanto a los dibujos, el artista Howard Porter sigue aportando un un estilo que se adapta muy bien al ritmo desenfrenado y desenfadado de la serie. Además, da la sensación de que Porter va mejorando número a número, todavía con algún punto negro pero que no llega a empañar, ni mucho menos, todo su trabajo. A él se unen en ocasiones puntuales el propio Giffen y Chris Batista, que si bien no están al mismo nivel, sí que aportan un estilo continuista que ayuda a que no haya saltos de un punto a otro.

En definitiva, sigo disfrutando con el soplo de aire fresco que supone esta serie, donde se nota que los autores tienen toda la libertad del mundo para campar a sus anchas. Y quieras que no, eso se nota a la hora de rezumar calidad, ya que se permiten incluir al personaje que más se adapte a cada momento o hacer las modificaciones necesarias según la situación. Eso y el humor, los diálogos y la sensación de entretenimiento. ¿Qué más se puede pedir?