[Reseña] Grayson Nº 2

Grayson Nº 2

Turno para la reseña del tomo de ECC Ediciones Grayson Nº 2, que incluye los números del 5 al 7 y el Anual Nº 1 de la serie original. Dicho esto, obligatorio para ponernos en contexto, debo decir que tengo un cacao mental en la cabeza de tres pares de narices. Esto se debe a que estoy leyendo de forma simultánea esta serie y Sleeper, dos series que si las conocéis (y si no pues ahora ya os quedará claro) sabréis que guardan cierto paralelismo, por no decir que rozan el plagio.

Obviamente, si alguien plagia a alguien, son los responsables de Grayson los que se llevan la palma, Tim Seeley y Tom King, puesto que Sleeper vio la luz por primera vez en 2003. Aún así, voy a ser bueno, y voy a pensar que los autores van de buena fe y simplemente están cogiendo como telón de fondo una de las bases del género de espionaje más manidas de la historia: el agente doble con síndrome de Estocolmo.

Si seguís esta serie, sabréis que, tras revelarse la identidad secreta de Nightwing al mundo durante el evento Maldad Eterna, Dick Grayson se embarcó en una misión consistente en infiltrarse en una organización terrorista dirigida por un misterioso personaje del cual, a día de hoy tras siete números, no sabemos prácticamente nada.

Mientras sigue de fondo la búsqueda de los órganos con poderes tras los que va Spyral, lo cual implica una misión / aventura en plan “villano de la semana” de las series de televisión, vemos como se van desarrollando algunos de los arcos a largo plazo y, consecuentemente, se producen algunas revelaciones importantes.

Entre esas revelaciones vemos que detrás de Spyral hay alguien más, una especie de trío místico, mágico o mitológico que busca reunir todos los órganos súper poderosos para alcanzar algún macabro fin. Esperemos que esto sea parte real de la trama y no el típico misterio que al final queda sin resolver.

También descubrimos un poco más sobre Midnighter, que ya parece ser un habitual en la serie, el cual trabaja para un ente tecnológico que, aparentemente, busca acabar con organizaciones como Spyral para lograr el bien común del planeta, aunque veremos que tampoco se corta a la hora de utilizar métodos poco ortodoxos (por no decir otra cosa). Esto empieza a convertirse ya en una especie de relación amor-odio entre enemigos, algo que al menos a mí me suele gustar si está bien llevado.

Pasando al tema amoríos, algo que no puede faltar en toda serie protagonizada por un joven soltero simpático y atlético, parece que Dick y la Agente 8 continúan un acercamiento que, si bien llega a culminarse con un beso, este se produce en circunstancia un tanto fuera de lo normal. Aún así, parece que la cosa está encauzada, y no debería sorprender que en próximos números haya una aproximación final.

Resulta curioso que se haya dejado de lado en estos números la sospecha de agente doble que recae sobre Grayson, ya que aquí solo le vemos cumplir misiones y después reportar a Batman como si nada, sin el menor atisbo de peligro. Supongo que este tema se retomará en un futuro no muy lejano.

Antes de entrar en el apartado gráfico, me gustaría resaltar la habilidad de los autores para comenzar las historias de estos números por la mitad, en medio de la acción, para luego ir revelando detalles pasados a medida que avanza la trama, de manera subjetiva en diálogos o flashbacks. Me parece un recurso muy llamativo para el lector, a pesar del hecho que quizás al principio provoque confusión o sensación de haberse saltado algo. Lamentablemente, lo destacado de la narrativa se queda aquí debido a algo que he podido descubrir navegando por Internet, y es que estas historias iban a formar parte de un arco argumental mayor que tuvo que ser reducido, comprimido y cerrado de forma abrupta para dejar paso al evento Convergence. Y sí, se nota, una pena.

Los dibujos, obra de Mikel Janin y Stephen Mooney, cumplen con lo que un lector de este tipo de cómic busca. Gran representación de la acción, estupenda puesta en escena, fiel representación de los acrobáticos movimientos de nuestro protagonista y seriedad, sobre todo seriedad. Obviamente, no pasarán a la historia por su trabajo en estas páginas, pero con que estén a la altura de lo que se espera de ellos es más que suficiente.

En resumen, se atisba un descenso de nivel en la narrativa, un tanto desdibujada y alejada de lo verdaderamente importante, pero como dije, es probable que se deba a la presión de dejar todo cerrado antes del gran evento de la editorial en 2015. Esperemos que, tras esto, la serie vuelva por su cauce original y despliegue todo su potencial, que tener lo tiene.