[Reseña] Flash: Renacimiento

Leer tomos de ECC Ediciones como Flash: Renacimiento a estas alturas es un poco confuso, ya que se trata de un inicio de una serie inmediatamente anterior a los Nuevos 52, por lo que sabes que su final va a ser, cuanto menos, abrupto. Aún así, supone un hito de obligada lectura, ya que es la serie que recupera de forma permanente a Barry Allen de la galería de superhéroes fallecidos después de décadas enterrado.

Esta titánica tarea recayó sobre los hombres del gran Geoff Johns, que de Flash sabe un rato, y que no dudó en hacer frente a todo un reto tanto para él como para los lectores, puesto que aquí pensaba de igual manera el complacer a los antiguos fans del personaje, encajarlo en los esquemas de los que habían crecido con Wally West y presentarlo a los recién llegados.

En esta aventura, Johns forma equipo con el dibujante Ethan Van Sciver, con el que ya formó equipo en Green Lantern: Renacimiento trayendo de vuelta a Hal Jordan, y con el que repite la fórmula para resucitar al mejor amigo del Linterna Verde. Tenemos pues, con todos estos elementos, una serie de prometedoras páginas por delante.

Y la forma de abordar esto no es otra que con la amiga retrocontinuidad, un recurso muy usado por Johns que, guste o no guste, usa con maestría. Esto lo lleva a cabo enlazando el pasado de Allen con el presente y el futuro de la familia Flash, haciendo volver también al villano Zoom para posicionarse como el detonador que dio origen a Flash y que provocó muchos de los eventos más importante de la vida de Allen. Como digo, esta historia sirve de enlace entre todo eso y el legado del traje escarlata, que no solo incluye a Wally West, sino que tira de pasado con Jay Garrick o de futuro con Bart Allen. Obviamente, esto es perfecto para hacer lo que comentaba antes, que es captar a todo tipo de lector, ya sea fan de toda la vida del personaje o un novato que quiere dar el salto.

Los dibujos de Van Sciver son lo que todos esperamos de él, correctos en su estilo y en su resultado, lo cual es sencillamente perfecto para lo que nos quiere contar Johns. Es como si el dibujante se hubiese dedicado toda su vida a dibujar a Flash, teniendo en cuenta que la gran cantidad de escenas a gran velocidad podrían suponer un problema en manos poco agraciadas. Dicho esto, poco más podemos decir cuando ni siquiera podemos destacar un elemento negativo.

En definitiva, esta obra como tal está bien estructurada y bien llevada por un Johns que, si bien es uno de los grandes, en esta época no atravesaba su mejor momento. Sin embargo, muchos seguimos pensando que traer de vuelta a Barry Allen fue poco menos que un error. Y es que su muerte fue por todo lo alto, y su sacrificio le había convertido en un mito y un pilar de un Universo DC que había encontrado a un gran (para muchos mejor) Flash en Wally West. ¿El resultado? Pues como se ha visto, la vuelta de Allen al estrellato y la bajada a los infiernos sin merecerlo de un West que luchó duro para nada.