Nuevos detalles tras las cámaras del “drama” que ha sido Liga de la Justicia

Muchos de los problemas internos (y en el caso de Zack Snyder muy personales) a los que se enfrentaron los responsables de llevar Liga de la Justicia a los cines están bien documentados, pero ahora The Wrap ha publicado un nuevo artículo en el que sacan a la luz nuevos detalles la mar de intrigantes y, en algún, caso, impactantes.

Según una fuente interna, que se refiere a la película como un “proyecto Frankenstein”, varias personas de Warner Bros. estaban felices con la versión terminada de la película, y muchos creen que la decisión de no retrasar la fecha de estreno después de que Snyder se viese forzado a dejar el proyecto debido a una tragedia familiar fue de lejos el mayor error.

Según una de las fuentes de The Wrap, el CEO de Warner Bros. Kevin Tsujihara y el Presidente Toby Emmerich querían preservar las bonificaciones que recibirían antes del enorme acuerdo de 85.000 millones de dólares entre Time Warner y AT&T, y estaban preocupados de que si retrasaban la película, entonces sus bonificaciones también se retrasarían hasta el siguiente año y podrían no estar en el estudio.

Aparte de esto, la web también afirma que varios directivos del estudio fueron al que por entonces era el Presidente, Greg Silverman, pidiéndole que despidieran a Zack Snyder. Silverman fue bastante duro con Snyder, pero la producción de Liga de la Justicia estaba ya demasiado avanzada y estaban a punto de empezar el rodaje. La decisión de mantener a Snyder en la dirección vino finalmente del propio CEO Kevin Tsujihara. Aún así, el co-Presidente de DC Films Jon Berg fue enviado a Londres para supervisar la producción de la película.

Aprovechando la marcha de Snyder, Warner Bros. intentó cambiar su película, pero el momento no fue el mejor. Según la fuente de The Wrap, la situación dejó de ser buena a cualquier nivel. Llegó la vuelta al rodaje, donde se incluyeron muchas escenas nuevas de Superman que trajeron consigo el famoso problema del bigote de Henry Cavill (que no se podía afeitar porque estaba en pleno rodaje de Misión Imposible 6). Decidió eliminarse digitalmente, pero fue todo demasiado apresurado y el resultado salta a la vista. De nuevo, retrasar la película era la mejor opción, pero ya hemos dicho por qué no se hizo.