[Reseña] Fábulas. La Marcha de los Soldados de Madera

Fábulas. Edición de Lujo Libro 3He estado tentado a empezar esta reseña con un “érase una vez”, pero me lo he pensado mejor y no voy a ser previsible. Voy a intentarlo, al menos. Lo de ser previsible o hacer siempre lo mismo es un crimen que todo aquel que quiera escribir algo debe evitar. O intentarlo. Y estamos hablando de Fábulas, por Dios. “Érase una vez” sería como criticar la xenofobia de Lars Von Trier o de John Galliano. Aburrido y predecible.

Vamos allá. Nada de terminología de cuento clásico pues. Al menos trataré de no hacerlo. También voy a asumir que todos sabéis lo que es Fábulas y de que va. No creo que sea una apuesta arriesgada si estáis aquí leyendo esto. Por tanto no os voy a contar lo de que los protagonistas de todos los cuentos son expulsados de su mundo de fantasía a la Tierra por un misterioso conquistador del que no conocemos la identidad. Ni tampoco lo de que llevan siglos ocultándose entre nosotros ni lo de cómo esta serie narra sus aventuras en lo que parece ser el amanecer de una campaña para reconquistar lo que una vez fue suyo. Eso es lo que no voy a hacer. Como es muy probable que todos hayáis leído al menos los dos primeros tomos de la estupenda edición de lujo que ECC Editores está haciendo de esta colección de la línea Vertigo de DC, no os contaré nada de eso. Palabra. Para qué si ya lo sabéis todo. Seguro que muchos incluso conocieron a Bill Willingham por aquella serie de fantasía heroica y pornografía llamada Ironwood que salió serializada en su día en la revista Kiss Comics. Para mí fue una sorpresa que el autor que había amenizado algunas de mis tardes de granos de adolescencia hiciera una serie para una línea “seria” y que además ésta fuera todo un éxito. Del porno a los medios generales como una Traci Lords venida a más.

Pero ya he dicho que no voy a hablar de nada de esto, porque empezar explicando lo que es Fábulas y en qué consiste y quién es su autor y todas esas cosas sería predecible, y yo aquí estoy para hablar del tercer tomo de la colección que recoge la saga titulada “La marcha de los soldados de madera” intentando huir de las cosas ya hechas y de los convencionalismos y de todas esas cosas. Así que lo que ahora tocaría sería contaros cómo todo en este tercer tomo parece obedecer a un plan más grande y establecido. Debería hablar de uno de esos tapices que ya están vivos en la mente del autor antes de ponerse a escribir y de cómo esta historia plantea algunos interesantes enigmas y abre otras muchos igual de interesantes. Tendría que explicaros en que consiste la trama, describir la batalla que supone el clímax de la trama y enunciar quién dibuja la historia y lo que ésta me ha parecido, poniéndole al final una nota con estrellitas, o numeritos, o algún símil recurrente e igualmente aburrido. Tranquilos, eso es justo lo que no voy a hacer. Para qué. El mejor favor que podéis haceros es comprar Fábulas sin más y así llevaros una grata sorpresa. No será el cómic que cambie vuestras vidas, pero sí será uno que os hará sonreír más de una vez, uno de esos tebeos lleno de referencias clásicas que te hace seguir leyendo cada aventura con la expectación de adivinar que interpretación se le ha dado a cada uno de esos personajes de la literatura universal. Además, al hablar de Vertigo, es un cómic lleno de sexo, tacos y violencia, y todos en algún momento de nuestras vidas le hemos querido ver la tetas a Cenicienta.

Fábulas. Edición de Lujo Libro 3

Por si fuera poco,  y como ya he dicho antes, la edición de ECC es una preciosidad de las que te visten una estantería como esos libros de lomo de cuero huecos en los que guardar secretos. Tapa dura, sobrecubiertas chulas y las portadas de los uno de los genios vivos mas grandes que he tenido el placer de disfrutar. Uno de esos cuyos cuadros dentro de unos años harán a Lars Ullrich más asquerosamente rico al revenderlos, mientras sonríe con esos dientes de lápida y brinda con champan de a 3.000 euros la botella. Estoy hablando del inconmensurable James Jean. Disfrutadlo, por Dios. Es una orden.