[Reseñas] Batman: Arkham Origins

Batman: Arkham Origins

Si Batman por fin recibió el trato cinematográfico que se merece con la fantástica trilogía de El Caballero Oscuro de Christopher Nolan, en la industria del videojuego no se quedó atrás gracias al maravilloso trabajo de Rocksteady Studios con Batman: Arkham Asylum y Batman: Arkham City.

Ahora, dos años después del lanzamiento de la última entrega, nos llega el capítulo que cierra la trilogía, Batman: Arkham Origins, que como su propio nombre indica, no continúa la historia, sino que nos lleva a los orígenes del Cruzado de la Capa a modo de precuela.

Aunque el material que se fue revelando durante los meses previos al lanzamiento nos fue quitando dudas gracias a mostrarse bastante continuista con respecto a sus antecesores, eran muchos los fan que se mostraron excépticos ante el hecho de que, en esta ocasión, el juego no fuese a llegar de la mano de Rocksteady, sino que sería el estudio interno Warner Bros. Games Montreal el encargado de desarrollar el título.

Como decimos, a priori podríamos dudar de si el nivel se iba a mantener, pese a que el estudio ya tenía experiencia en la saga al haberse encargado de la Armoured Edition de Batman: Arkham City para Wii U. Pero poco a poco se nos fue cautivando con imágenes y vídeos, y ahora que tenemos el juego en nuestras manos podemos decir que las dudas se han disipado por completo y que la espera ha merecido la pena (salvo por algún que otro detalle).

Batman: Arkham Origins

Siguiendo con lo comenado unas líneas más arriba, Batman: Arkham Origins nos lleva directamente a los primeros años de Batman como justiciero en la ciudad de Gotham, más concretamente a su segundo año como Hombre Murciélago en las calles de Gotham City. Bruce Wayne, que ya sabéis que es el hombre que se esconde tras la máscara, aún se muestra algo inexperto (en sus métodos, que no en sus habilidades) y todavía debe demostrar a las autoridades, los ciudadanos, los villanos y la ciudad en general quién es y qué pretende. En este punto, Máscara Negra, dueño y señor de los bajos fondos y la mafia Gothamita, pone precio a la cabeza de Batman para acabar con su amenaza antes de que sea demasiado tarde. La elevada recompensa atrae a villanos, asesinos y cazarrecompensas de todos los rincones, que no solo irán directamente a por nuestro héroe, sino que además causarán el caos en la ciudad para hacerle salir a la luz.

Sin duda, la historia es uno de los elementos destacables de este juego. Esta bien pensada, bien elaborada, bien desarrollada y bien puesta en escena, y pese a encontrarnos con un juego en el que te puedes desviar muy fácilmente de la historia principal, nunca llegamos a perder el hilo gracias al alto nivel de inmersión al que nos empuja.

Batman: Arkham Origins

La jugabilidad del juego se hereda directametne de Arkham City, aunque hay que decir que el mapa de la ciudad es más grande, si cabe. Por el resto, todo es prácticamente igual, tanto a nivel técnico como gráfico. El sistema de juego tampoco dista mucho de lo visto en la entrega anterior, ya que la forma de desplazarse por interiores y exteriores, el sistema de combate, el sistema de desbloqueo de habilidades, las misiones secundarias, los objetos coleccionables, las pistas y el uso del Modo Detective son prácticamente iguales a lo que ya conocíamos. Algunos dirán que por qué cambiar lo que ya está bien, y otros dirán que hay mucha falta de innovación y sorpresa, así que ya casi depende de cada uno sacar sus propias conclusiones en función de sus predilecciones.

Pero aunque el grueso del juego beba de forma tan directa de sus predecesores, también cuenta con interesantes novedades que aportan un valor añadido de calidad. Una de ellas, bastante útil cuando ya llevas horas de juego encima, es la posibilidad del «teletransporte» entre zonas del mapa, que deberán ir activándose poco a poco haciéndonos con el control de ciertas torres de comunicación controladas por Enigma. Pero la novedad que quizás sea la más divertida, es la posibilidad de resolver crímenes usando el Modo Detective, pudiendo reconstruir los casos usando una recreación en tiempo real por la que podemos avanzar y retroceder según nos parezca. Otra gran novedad es el Sistema Caballeo Oscuro, que no es más que un conjunto de retos repartidos en cuatro categorías que nos darán experiencia extra y nos permitirán desbloquear habilidades y objetos especiales. Finalmente, está Los Más Buscados, que consiste en una lista de villanos que va engordando poco a poco y que irá proporcionando más retos aún por cada uno de ellos. A esto hay que añadir los desafíos ya clásicos del villano Enigma y la novedad de las misiones secundarias dinámicas, que surgen espontáneamente durante el juego, así que por falta de misiones y actividades paralelas a la historia principal no va a ser.

Batman: Arkham Origins

Ya que hemos comentado esas habilidades que podemos ir consiguiendo y desbloqueando, al igual que los objetos y dispositivos, lo cierto es que no es que haya demasiadas novedades con respecto a juegos anteriores, más allá de alguna que otra cosa puntual. Una vez más, esto es bueno, porque mantiene lo que ya teníamos en las entregas anteriores, pero más de uno echará en falta más variedad y riesgo en la propuesta.

Pero las novedades no se acaban en los párrafos anteriores. Por extraño que parezca, ha tenido que ser en la precuela donde se haya introducido por fin la Batcueva como refugio para nuestro querido héroe. Allí, podemos volver cuando lo deseemos para hablar con Alfred, bastante importante en la historia, para consultar detalles en el súper ordenador o para usar el simulador de combate, donde irán apareciendo nuevos retos que nos darán experiencia a medida que los vayamos superando, y que según los superemos se nos premiará con uno, dos o tres trofeos.

Batman: Arkham Origins

Con todo este contenido, reiteramos que el juego no está nada falto de horas de juego. De hecho, la historia principal podría tener una duración de unas 12 horas, pero si tenemos en cuenta todo el resto de misiones secundarias, retos, desafíos, coleccionables y demás, nos podemos ir tranquilamente a las 50 horas o más.

Y por si fuera poco, que no lo es, Warner Bros. Games Studios por fin ha incluido un aspecto del juego inédito en la franquicia: el Modo Multijugador. Nosotros, al disponer de la versión del juego para Xbox 360 y no disponer del servicio Xbox Live, no hemos podido probar este apartado. Sin embargo, por lo que se comenta en la red, podemos decir que es bastante original y que se basa en un enfrentamiento entre tres grupos: uno formado por matones de Joker, otro formado por matones de Bane, y otro formado por Batman y Robin. Los que lo han probado lo han tachado de divertido, pero también de limitado, ya que solo incluye un modo de juego y cuatro mapas. Quizás este problema lo solucionen en un futuro añadiendo contenido mediante DLCs.

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Finalmente, si hablamos del apartado técnico, solo podemos decir que el trabajo es impecable. Pero lo es porque, una vez más, continúa por la senda de lo establecido. Misma ambientación, mismos efectos de animación, mismos efectos de luz y sombras, y, por tanto, mismo resultado satisfactorio. Los gráficos están a la altura de un juego perteneciente a una generación que ya da sus últimos coletazos, y el sonido no hace sino sumergirnos aún más en el título. En este último apartado cabe destacar el doblaje al español, voces incluidas, un gran trabajo que hace que el jugador se sienta más parte de la historia, y del que si hay que criticar algo quizás sea el hecho de la excesiva repetición de voces para personajes diferentes.

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En definitiva, Warner Bros. Games Montreal ha hecho lo que quizás era su única opción: coger lo que había y mantenerlo con alguna que otra pincelada aquí y allá, pero lo justo para no desvirtuar lo presentado por una saga formada por dos de los mejores juegos de la actual (por poco tiempo) generación. Muchos les tacharán de cobardes, pero a riesgo de cagarla, han preferido tirar por lo continuista para lanzar un juego sobresaliente que se aleja del podio solo por su falta de originalidad con respecto a experiencias ya vividas en el pasado.