[Reseña] Batman: Nueve Vidas

Batman: Nueve Vidas

ECC Ediciones nos trae un nuevo tomo de la línea Otros Mundos, que se encarga de dar rienda suelta a las ideas de diversos creativos sin tener que ser esclavo de continuidades o cánones. En este caso, visitamos otro mundo alternativo para Batman, recuperando una obra de 2002 titulada Batman: Nueve Mundos, quizás uno de los mejores Elseworlds del Hombre Murciélago que se han visto en los últimos años gracias al guionista Dean Motter y al dibujante Michael Lark.

Sí, habéis leído bien, el guión de esta pequeña joya es de Dean Motter y los dibujos son de Michael Lark, dos tipos que ya trabajaron juntos en la serie de Vertigo Terminal City, y con un gran resultado (si no la conocéis, ya estáis tardando). Pero aún considerándolos por separado, el hecho de ver en una cubierta el nombre de Lark ya es motivo suficiente para, cuanto menos, echar un ojo al contenido. Seguro que muchos pensáis más o menos lo mismo.

La ambientación creada para esta novela gráfica es una a la que están muy acostumbrados sus autores, y que además no se les da nada mal, que es el género negro, también conocido como noir. Tanto Motter como Lark nos llevan de vuelta a los años 40, cuna de este género, en la que no queda ningún detalle sin cuidar, incluyendo la presentación del cómic en formato apaisado y a modo de publicación de la época.

La época, los citados años 40, envuelven a su capa pulp a la gran mayoría de mitos del Hombre Murciélago, transformándolos en peones de una historia de detectives donde encontraremos todos los elementos clásicos del género retratados de forma magistral. Dick Grayson, ávido pero fracasado detective privado, debe investigar el misterioso asesinato de la propietaria de un famoso club nocturno, Selina Kyle, que podría haber sido perpretado por cualquiera de sus amantes. Estos incluyen a personajes de toda índole que los seguidores de Batman identificarán rápidamente, como los villanos Enigma o Joker, o los millonarios Oswald Copplepot (el Pingüino) y Bruce Wayne.

Batman: Nueve Vidas

Pese a que el tono de la obra es extremadamente clásico, y policíaco/noir a más no poder, los personajes y el universo de Batman en general se adaptan perfectamente a ello, gracias en parte al gran trabajo de Motter. Eso sí, hay que tener en cuenta que, al fin y al cabo, el origen y las bases del Hombre Murciélago vienen precisamente de ahí, del género detectivesco, y ese proceso de adaptación se hace ligeramente más sencillo. La narración también sigue los derroteros de los típicos elementos del género, con voces en off, pistas, apariencias engañosas y giros inesperados, y aunque es una obra actual, es como si estuviéramos leyendo un clásico de entre los clásicos.

Los dibujos de Lark son, como siempre, sencillamente perfectos. Y en esta ocasión, la tarea tiene incluso más mérito, al tener que adaptar a personajes ya existentes para que, por un lado sean reconocibles, pero por otro sean completos hijos de su tiempo. La oscuridad, los tonos ocres y la iluminación apagada acompañan de gran forma a unos trazos simples pero serios que imitan sin problema a los dibujos de antaño.

En definitiva, Batman: Nueva Vidas es, como decía al principio, una pequeña joya digna de cualquier amante del noveno arte, sin necesidad de ser un fan del Hombre Murciélago. El trabajo de Motter al guión es soberbio, y Lark responde de forma habitual dejándonos sin palabras que puedan sacar a la luz algún reproche.