[Reseña] Superman: El Hombre de Acero – Ciudad Infinita

Superman: El Hombre de Acero - Ciudad Infinita

Cansados de leer una y otra vez el mismo origen de Superman, las mismas historias plagadas de los mismos villanos, los mismos secundarios y los mismos dilemas, Superman: El Hombre de Acero – Ciudad Infinita nos presenta algo diferente de los pies a la cabeza.

Basado en la obra original Superman: Infinite City, ECC Ediciones nos presenta esta versión del cómic del guionista Mike Kennedy y el dibujante Carlos Meglia, y solo con ver la portada ya nos damos cuenta que viajaremos por una aventura bastante distinta a lo que hemos estado viviendo hasta ahora.

Y es que eso es lo que ofrece esta obra, una aventura, un viaje iniciático en el que el matrimonio formado por Lois Lane y Clark Kent/Superman se ve trasladados a la Ciudad Infinita. Pero aunque la premisa pueda parecer simple, es mucho más conplicada desde su concepción, ya que gira en torno a la idea de que la llegada de Kal-El a la Tierra no fue el único movimiento realizado para salvaguardar el legado del planeta Krypton.

Según se revela en estas páginas, Kal-El, padre de Superman, encontró una forma de crear una realidad alternativa a la que transferir su consciencia, un lugar en el que las leyes de la física funcionan de forma diferente y al que, inevitablemente, Superman se ve atraído de alguna forma.

Ante un planteamiento bueno y atrayente, tenemos la desgracia de contar con un guión que se deshace por momentos, narrando una historia ligeramente confusa y llena de personajes secundarios sin personalidad ni atractivo. Bien es cierto que es complicado presentar personajes que calen hondo en tan poco espacio, pero en estos casos la mera intención no es suficiente para que cuente.

Superman: El Hombre de Acero - Ciudad Infinita

Destaca casi por encima de todos la potente presencia de Lois Laine, muy protagonista y con mucha personalidad. También es curioso ver a un Superman ligeramente diferente, cuyos poderes son algo distintos en la Ciudad Infinita, y cuya personalidad y actitud se asemejan más a la de los superhéroes de antaño. Casi podríamos decir que el guionista busca rendir un homenaje a la versión clásica del Hombre de Acero, a la vez que le sirve de válvula de escape para presentar a un Superman diferente al contemporáneo.

Afortunadamente, la falta de consistencia narrativa de Kennedy la suple y mejora Meglia con creces, en uno de sus últimos trabajos antes de fallecer, aportando dinamismo, alegría y originalidad con ese dibujo cartoon y pseudo-caricaturesco que tanto le caracterizaba. Sus trazos y su forma de ver las cosas convierten a esta obra en algo diferente, singular y que quizás merezca la pena, aunque lamentablemente no sea una obra que vaya a pasar a los anales de la historia.

Sin más objetivo que el de hacer pasar un buen rato, esta obra se presenta como un mero entretenimiento que, sin ser de lo mejor, cumple perfectametne con su cometido. Además, es un regalo perfecto para aquellos fans del personaje y amigos del «completismo» que ven como poco a poco ECC Ediciones nos sigue regalando material inédito en nuestro país.