[Reseña] Hawkman: Cacería núm. 1-2

Hawkman: Cacería núm. 1

Del mismo modo que ha ocurrido con Green Arrow, ECC Ediciones nos presenta una historia de otro personaje bastante secundario del Universo DC en el orden que ellos han creído conveniente. Saltándose los 8 primeros números de la serie, en los que seríamos testigos de los primeros pasos del personaje en los Nuevos 52, han lanzado el siguiente arco argumental repartido en dos tomos, Hakwman: Cacería núm. 1 y Hakwman: Cacería núm. 2, recopilando el origen de Hawkman en el número 0, los correspondientes a la serie regular The Savage Hawkman Nº 9-16 USA, y los cruces con Green Arrow Nº 14 USA y Deathstroke Nº 14 USA.

Aunque la falta de esos primeros 8 números hace que nos perdamos cómo llega el metal Nth a Carter, cómo conoce a Emma y otros detalles, solo hacen falta unas pocas páginas del primer tomo para que nos metamos en la historia y nos sintamos como si ya hubiésemos leído el material anterior. Al principio da rabia, pero después te olvidas, y el hecho de que el arco argumental esté relacionado directamente con el pasado de Hawkman ayuda a que se llenen gran cantidad de huecos.

Así resumiendo, la historia nos va descubriendo, de forma paralela a cómo lo descubre Carter, quién es Hawkman y de dónde viene. Según parece, se trata de un tipo de otro planeta, Thanagar, donde estaba prometido con la hija del rey. Allí, somos testigos de ciertas disputas con el hermano de su prometida, que tras convertirse este en rey, da rienda suelta a su ansia de poder y la búsqueda de venganza ante las razas que casi destruyen a su raza en una guerra antigua. Este cambio de actitud, que no detendrá por nada ni por nadie, termina con un crimen del que Carter es acusado, y por el que se ve obligado a huir.

Actualmente, nuestro protagonista no recuerda nada de esto, y se va enterando de todo mientras recibe una nada amistosa visita de su ex-prometida y múltiples soldados, todo ello en medio de su búsqueda de respuestas acerca de su «nueva» condición como portador del extraño metal Nth.

Hawkman: Cacería núm. 2

Y es precisamente este metal Nth el centro de toda la historia, porque fue el motivo de las disputas en Thanagar, es lo que le da el poder a Carter, y es lo que buscan diversos actores secundarios que se inmiscuyen en la historia para dar algo de respiro a la trama principal. Se trata, sin mucho temor a equivocarme, de un tema que huele a recurrente.

Dejando esto a un lado, los dos tomos se centran en un sin fin de enfrentamientos sin descanso entre Hawkman y los enviados de Thanagar, que buscan su captura para condenarlo a muerte por su supuesto crimen. Lo único que cambia es que, poco a poco, Carter va recordando y descubriendo cosas de su pasado, a la vez que se despierta el guerrero que lleva dentro. Además, el paso de las páginas nos va revelando un trasfondo que va más allá de una simple caza, algo que nadie se esperaba y que implica mucho más de lo que cabría esperar, sorpresas incluidas.

Pero Hawkman no está solo en esta lucha, ya sea a favor o en contra, y en la mayoría de las ocasiones vemos la participación de otros personajes que le ayudan, como Flecha Verde o la propia Emma, o que le incordian porque han sido contratados por sus enemigos, como Deathstroke o Xerxes. De hecho, como habéis podido ver al principio, el segundo tomo incluye un número de las series regulares Green Arrow y Deathstroke, con las que se cruza para narrar parte de la historia.

El encargado principal de escribir el guión es Rob Liefeld, amado por unos y odiado por otros, al que acompañan según los números Mark Poulton o Frank Tieri. Lo cierto es que se nota la mano de Liefeld desde la primera viñeta hasta la última, porque este tipo no se anda con tonterías. Sabemos la predilección de Liefeld por la acción, y en esta serie apenas tenemos descanso ni relajación. No son guiones excesivamente inteligentes, van a lo que van, y aunque cuentan con una trama de fondo con algún que otro giro, se trata de cosas sencillas fáciles de digerir. Algo así como material de consumo de una tarde de domingo.

Obviamente, tampoco falta el curioso humor con el que este autor suele impregnar la mayoría de sus obras, lleno de sobradez y superioridad, completado con comentarios irónicos que, aunque no provocan carcajada, sueltan alguna que otra sonrisa. Nunca ganará un premio del Club de la Comedia, pero consigue hacer la lectura más amena y divertida, que al final es de lo que se trata.

Hawkman: Cacería núm. 2

En lo que es el apartado gráfico tenemos a Joe Bennett, un tipo al que no conocía demasiado antes de estos tomos, y del que no tengo nada malo que decir, todo lo contrario. Sus ilustraciones son muy completas y detalladas, y se le ve muy cómodo con la acción, algo que no es fácil y que para esta serie es esencial. También recibe un aprobado en anatomía, algo con lo que suelen tener problemas muchos dibujantes a la hora de retratar personajes sin ropa (el propio Liefeld es un buen ejemplo), y es que recordemos que Hawkman se pasa la mayor parte del tiempo con el torso al aire. En definitiva, lo veo como un dibujante muy apropiado para la serie, y buena prueba de ello es su reciente fichaje para hacerse cargo de la serie regular de Iron Man en la competencia.

Lamentablemente (aunque quizás sea decir demasiado), esta serie, debido a sus bajas ventas, se vio finalmente cancelada en Estados Unidos el pasado mes de julio tras 20 números publicados, lo que posiblemente signifique que no veremos más material nuevo de este personaje en España en un tiempo. Nos quedaremos pues, al menos de momento, con las ganas de ver cómo funciona este Hawkman de los Nuevos 52 en un entorno o en aventuras que no estén directamente relacionadas con su pasado o su planeta de origen.