[Reseña] Batman: Fuego Cruzado

Batman: Fuego Cruzado

Con una edición de lujo, ECC Ediciones nos trae el cómic Batman: Fuego Cruzado, que recopila la miniserie original de tres números Batman/Deathblow: After the Fire, que cuenta con guión de Brian Azzarello y dibujo de Lee Bermejo en su primer trabajo juntos, y a los que hay que añadir el entintado de Tim Bradstreet.

La portada ya nos muestra que la historia va estar centrada en Batman (obviamente) y en un asesino del gobierno llamado Michael Cray, al que conocemos mejor bajo el apodo de Deathblow.

En los tres números que recopila este tomo, nos adentraremos en una historia que absorbe desde el primer momento. Hay un asesino implacable en Gotham City, un tipo que controla el fuego y que aparentemente es ilocalizable. Sus víctimas parecen aleatorias, por lo que Batman rápidamente comienza la caza con el problema añadido de que, en esta ocasión, su investigación se verá truncada por diversas agencias del gobierno y eventos sucedidos en otras épocas. Porque si algo destaca en esta miniserie es precisamente eso, que la historia se desarrolla en varias épocas diferentes que se van entrecruzando para ir desarrollando el grueso de la trama.

El cómic no es una novedad recién salida del horno, ya que es del 2002, pero se mantiene fresco. Quizás el mayor atractivo del cómic sea su apartado gráfico, donde Bermejo nos ofrece lo mejor de un dibujante completo con predilección por los claroscuros. Los cómics de Bermejo no se leen, se admiran, y podemos embelesarnos con sus páginas. El dibujo viene muy bien acompañado de Brandstreet al color, ayudando a describir Gotham como una ciudad sucia, siempre entre tinieblas y donde da la sensación que nada ocurre a la luz del día.

Batman: Fuego Cruzado

Por todo ello, la trama avanza sin dar tiempo a respirar. El misterio engancha al lector y los diálogos no solo resultan creíbles, sino que además los protagonistas se encuentran perfectamente definidos. Y a pesar de resultar en cierta manera tópicos, el guionista de Joker logra que tengan tantas capas como la propia sociedad, y aunque alterne las diferentes épocas para contarnos la historia, no se produce confusión alguna en el lector.

Respecto a Batman, porque al fin y al cabo es su cómic, Azzarello logra mostrarnos a una criatura de pocas palabras y con frases directas (su primera línea en su encuentro con Gordon es inmejorable). Si hablamos de Bruce Wayne, el guionista le muestra como un hombre seguro, pero sin llegar al descaro que mostraba Christian Bale en la trilogía de El Caballero Oscuro. Un detalle importante es el buen uso de Alfred, algo más que un guía espiritual. El autor decide mostrarlo como otro compañero de armas.

El tomo nos llega en formato cartoné con la portada nueva y 168 páginas a todo color, junto con bocetos y material extra de Lee Bermejo para los más exigentes. Tan solo por el contenido extra no te lo puedes perder. Imprescindible.