[Reseña] JLA: Tierra 2

JLA: Tierra 2

Decir Grant Morrison es nombrar a uno de los mejores guionistas de los últimos años. En el campo artístico, hablar de Frank Quitely es sinónimo de calidad y detallismo. ¿Qué pasa si los juntamos a los dos en una misma novela gráfica? Pues lo de siempre, que lo que tenemos entre manos es, a priori, sinónimo de grandeza.

JLA: Tierra 2 es un tomo que nos presenta ECC Ediciones en formato cartoné para recoger la novela gráfica original, una obra muy especial por muchos y diversos aspectos. El primero de ellos es porque volvemos a tener juntos a dos creativos de los más destacados de las últimas décadas, algo que nunca es moco de pavo. El segundo es porque esta novela gráfica viene a cerrar la etapa noventera de Morrison en la cabecera de la JLA. Y el tercero y último es porque aquí somos testigos de la primera aparición del Sindicato del Crimen de América después de las Crisis en Tierras Infinitas.

La historia comienza con un extraño suceso en el que un avión cargado de pasajeros sufre un accidente. La JLA (formada por Superman, Batman, Flash, Aquaman, Detective Marciano, Wonder Woman y Linterna Verde) consigue evitar el desastre, pero todos y cada uno de los miembros del pasaje ya están muertos… y tienen el corazón en el lado derecho. A esto se suma la aparición de un extraño Lex Luthor que afirma provenir de una realidad alternativa en la que él es el bueno y la Liga de la Justicia (llamada ahí Sindicato del Crimen, y formado por Ultraman, Owlman, Super Woman, Power Ring y Johnny Quick) domina la Tierra a base de miedo y terror. Curiosamente, esa realidad alternativa sería Tierra 1, mientras que nuestro mundo sería Tierra 2.

JLA: Tierra 2

La JLA decide viajar a esa Tierra alternativa para ayudar, pero pronto descubren que, mientras nuestro mundo es un lugar donde el bien está destinado a triunfar, en aquel lugar el mal siempre vence. Por tanto, se antoja inútil cualquier tipo de acción, y al final los héroes deben ceder para que sus malvadas contrapartidas continúen con su reinado en oposición a un Luthor abocado al fracaso.

Pese a que aparenta ser una historia sencilla, la cosa tiene más miga de la parece. Si alguno de vosotros es lector o conocedor del material clásico de DC Comics, hay que decir que el Sindicato del Crimen que vemos aquí no es el mismo que el de antaño. Aquí somos testigos de un grupo de superhéroes que se aprovechan de sus poderes para subyugar y someter a la raza humana, ejerciendo de dictadores y haciendo girar la maquinaria a base de terror, fuerza, miedo y castigos.

Ultraman es el más poderoso, y no duda en actuar como lo que cree que es, un Dios por encima de todo y de todos. Super Woman se muestra arrogante y despiadada, una mujer fatal que no durará en hacer lo que sea para conseguir lo que quiere. Owlman, por su parte, viene a ser como un Batman a lo bruto, pero siendo el mayor criminal de Gotham en lugar de su vigilante. Power Ring y Johnny Quick quizás sean los más parecidos a sus contrapartidas de la JLA, excepto por la salvedad de que Quick consigue sus poderes gracias a una droga a la que está totalmente enganchado, y que generalmente le consigue Power Ring a cambio de favores.

JLA: Tierra 2

Pero lo que quizás sea lo mejor de esta obra es lo que hace Morrison con lo que siempre parece haber sido una regla no escrita en los cómics (y en otros medios como el cine o la televisión), y es que siempre tienen que ganar los buenos. En esta obra vemos como esa «regla» se transforma en una ley natural, algo que pasa porque sí, porque está escrito, porque ese es el comportamiento natural de las cosas. En Tierra 2 siempre triunfa el bien y en Tierra 1 siempre triunfa el mal, independientemente de lo que se haga o de lo que pase por medio, generándose así una frustración por la imposibilidad de derrotar al enemigo en su propia casa. Se trata de sacar ventaja narrativa de algo que casi viene impuesto por nuestra naturaleza.

De los dibujos de Quitely poco se puede decir que no hayamos dicho ya en otras ocasiones, como en nuestra reseña de All-Star Superman. El artista destila calidad por los cuatro costados, aunque no sea del agrado de todo el mundo (entre los que me incluyo). Sigo sin encontrar el punto a ese estilo tan parecido a obra de cómic independiente, que curiosamente a veces se mezcla con algo de lo más cartoon. A pesar de esto, no se puede negar la evidencia ante su buen hacer, sobre todo a la hora de detallar a los personajes y los escenarios, aunque a veces veamos ciertos puntos de desproporción o problemas con las perspectivas.

Sea como sea, JLA: Tierra 2 es una obra de esas que hay que leer para comprender los cómics de DC de los últimos 15-20 años, y sobre todo para poder disfrutar de una de las parejas creativas más alabadas de esta época. Además, qué mejor forma que hacerlo con este tomo que nos trae ECC Ediciones, en el que se incluyen varios extras en forma de bocetos, explicaciones y guiones.