[Reseña] Superboy: ¡Smallville Ataca!

Superboy: ¡Smallville Ataca!

En enero de 2011 comenzó un nuevo volumen de Superboy protagonizado por Kon-El, que bajo la identidad secreta de Conner Kent, se trasladó a Smallville para vivir tranquilamente junto a Krypto y Martha Kent, la madre adoptiva de Superman. Atrás quedaron los Jóvenes Titanes y su relación con Wonder Girl (Cassandra Sandsmark), pero no los problemas, como pronto descubriremos.

Con Superboy: ¡Smallville Ataca!, ECC Ediciones nos trae, en un único tomo, 10 de los 11 números que formaron esta serie regular, que se canceló en septiembre de 2011 con motivo del lanzamiento de los Nuevos 52. Ese número que queda suelto, el sexto, sería un número intrascendente para la trama principal que formó parte del crossover Superman: El Reinado de Juicio Final, y que ECC decidió dejar fuera.

Además de recoger prácticamente todo el volumen, este tomo es, a su vez, una recopilación del trabajo de Jeff Lemire para Superboy, un guionista que tenía frente a él la dura tarea de volver a tratar de forma individual a un personaje que llevaba, desde su última serie, más de ocho años viviendo en la serie de equipo Teen Titans. Y la idea con la que afronta Lemire la solución a este problema se presenta de forma bastante singular, escapando del concepto clásico de superhéroes (sobre todo del de Superman) y metiéndose de lleno en una historia, que si bien me parece exagerado compararlo con Twin Peaks (o siendo más actuales con True Detective) como se hace en la introducción del tomo, hay que reconocer que sí que guarda ciertos paralelismos.

Aunque Superboy solo busca tranquilidad, la repentina aparición del Fantasma Errante para avisarle de que va a pasar algo turbio será el pistoletazo de salida para una serie de extraños acontecimientos aparentemente inconexos, como el ataque del Parásito, la visita de Hiedra Venenosa, el descubrimiento de un antiguo y misterioso artefacto, o la visita de un superhéroe del futuro. Todos estos elementos conforman pequeñas sub-tramas que giran al rededor del gran arco principal, todo perfectamente hilado por Lemire para abarcar los 11 números que conformaron la serie sin que al final obtengamos una sensación de cierre apresurado, por mucha sorpresa que pueda causarnos.

Superboy: ¡Smallville Ataca!

El guionista hace que Superboy, junto a su repentino colaborador Simon Valentine, que terminará por ser un punto clave de la trama, se vean envueltos en una investigación que cabalga entre lo detectivesco, lo paranormal, lo superheroico y lo extraterrestre, aunque alejándose de los terrenos en los que estamos acostumbrados a ver a este clon mitad Superman, mitad Lex Luthor.

Obviamente, las comparaciones con Clark Kent van a ser inevitables, porque al fin y al cabo estamos hablando de un tipo con prácticamente los mismos poderes y una misma identidad secreta, que además vive en Smallville en la granja de la familia Kent, que va al instituto y que vive experiencias de cualquier adolescente normal. Lemire consigue escapar de eso a duras penas, aunque la amistad de Superboy con Valentine y, sobre todo, con Lori Luthor, recuerdan mucho a tiempos pasados.

Superboy: ¡Smallville Ataca!

Aunque la tarea de dibujar recae principalmente en el italiano Pier Gallo, en realidad el trabajo se lo reparten entre el propio Gallo, CAFU, Daniel HDR, Marco Rudy, Paulo Siqueira y Pete Woods, cada uno con su estilo y su forma de narración gráfica, por lo que se antoja un poco complicado analizar este  apartado. En términos generales, se puede decir que la labor artística del tomo pasará sin pena ni gloria por los ojos del lector, convirtiéndose en un mero medio para ilustrar la historia que nos cuenta Lemire.

Como curiosidad, como algo para leer ligeramente diferente al panorama superheroico sin alejarse demasiado, como muestra de los primeros pasos de Lemire en DC, y como acercamiento al Superboy pre-Nuevos 52, este tomo se presenta como un entretenimiento más que digno para los fans de DC Comics. Su gran número de páginas, su ajustado precio y su calidad general aportan además un valor que, seguramente, muchos desconocedores de la obra no pensarían que conseguirían en un principio. Ahora bien, si eres fan de Superman, o más concretamente de Superboy, entonces sí que es totalmente recomendable la lectura de este tomo, ya que engloba al mejor Superboy de antes del reinicio y rememora grandes tiempos de la juventud de Superman.