[Reseña] Cuidado con Creeper

Cuidado con Creeper

Aunque con 11 años de retraso, al fin se publica en nuestro país una miniserie que, si bien no es un trabajo para enmarcar, sí que puedo decir que es de esos que te dejan un estupendo sabor de boca.

Hablamos de Cuidado con Creeper, un tomo en el que ECC Ediciones recopila la miniserie original homónima (Beware the Creeper) publicada en 2003 bajo el sello Vertigo de DC Comics.

Aunque Creeper es un nombre que sonará a muchos, puesto que es un personaje que creó Steve Ditko para DC Comics hace ya más de 45 años y que cuenta con versión en los Nuevos 52, lo que tenemos aquí es una reinvención, o versión alternativa o, incluso, una versión previa, ya que esto parece entrar dentro de la continuidad tradicional. Digo versión previa porque esta obra está ambientada en el París de los años 20, una época bohemia y artística donde los surrealistas abogaban por una revolución en contra de las clases altas de la sociedad.

La historia gira en torno a dos hermanas gemelas, una tímida y timorata (Madeline), y la otra quizás demasiado echada para adelante (Judith). Cierto día, Judith es violada en su propia casa, y desde ese día se desencadenan una serie acontecimientos relacionados con la aparición de Creeper, una misteriosa mujer dispuesta a causar el caos en las altas esferas.

Rápidamente, esta agitación despierta el temor en ciertas familias adineradas, principalmente en la familia Arbogast, y levanta pasiones entre los surrealistas, que elijen a Creeper como su símbolo de revolución y, por qué no, de la venganza. En medio de todo ello, se encuentra un detective de policía enamorado de Judith, cuya misión es detener a la encapuchada.

Y con esto ya tenemos prácticamente todos los elementos principales de la historia, de la que vale la pena comentar también algunos toques de religión, referencias a la recién terminada I Guerra Mundial , cameos de famosos artistas de la época, libertinaje y un genial trabajo de documentación. Todo este trabajo, tanto el de narración como el de documentación recae en las manos del guionista Jason Hall, un tipo prácticamente desconocido y sin trabajos de renombre que demostró aquí que tenía talento, aunque pareciese ser fugaz.

El desarrollo paulatino de la historia, sumergiéndonos cada vez más y presentando a los personajes de forma bastante adecuada, todos ellos de vital importancia, se ve salpicado de vez en cuando con tintes de acción y con algún que otro giro argumental que desemboca, aunque de forma ligeramente predecible, en un estupendo clímax con una resolución de lo más cautivadora. Curiosamente, Hall parece ser conocedor de que lo que está escribiendo es esperable, así que lo plasma cuando el lector menos se lo espera, para que así haya al menos un ápice de sorpresa.

Junto a esta dicotomía de lectura predecible pero inesperada, Cliff Chiang se encarga de demostrar por qué es un dibujante de gran calidad. Ya no solo por la representación de un Creeper fiel al original (que no solo lo es en aspecto, sino también en actitud), sino por ese trabajo de ambientación en una época distinta y una ciudad como es París. Chiang intenta adaptar su estilo, de forma genial, a algo más europeo para ayudar en la ambientación. Seguramente lo haga con varias referencias y inspiraciones, pero al que escribe el cómic europeo se le escapa ligeramente.

En definitiva, aunque lo he comentado un poco por encima, Cuidado con Creeper es una obra fresca, diferente, entretenida e incluso sorprendente. Su guionista ha hecho el que posiblemente sea su mejor trabajo, y su dibujante nos regala otro trabajo de entre los muchos que le han convertido en alguien de nivel. Como el resultado final es posiblemente inesperado, vale la pena hacerse con el tomo para pasar unos buenos momentos de lectura.