[Reseña] Green Arrow: La Guerra de los Outsiders

Green Arrow: La Guerra de los Outsiders

Green Arrow: La Guerra de los Outsiders es el cuarto tomo publicado por ECC Ediciones que recoge la serie original Green Arrow de Jeff Lemire y Andrew Sorrentino, contando en esta ocasión con los números que van desde el 25 hasta el 31.

En estas páginas somos testigos del final de un arco argumental y el principio de otro, y lo curioso es que Lemire consigue hacer las cosas en paralelo y de forma magistral. Pero antes, el tomo recoge ese número especial de Origen, un evento surgido en el seno de Batman que se extendió por multitud de colecciones y que se encargó de narrar historias ambientadas en los primeros días de sus protagonistas.

En el caso de Flecha Verde, la historia se sitúa en el momento en el que Oliver Queen regresa de la isla. En el momento en el que quiere ver a su madre, se entera que esta acudió a Gotham para ayudar a los más necesitados en vistas del apagón provocado por Enigma y la súper tormenta que se acerca. Obviamente, Oliver decide ir a Gotham, y en su primera acción como Flecha Verde tras escapar de la isla, consigue rescatar a su madre de un intento de secuestro por parte de Polilla Asesina.

Lo curioso de esta historia es que, en lugar de tratarla como algo independiente que no tendrá trascendencia, como ha ocurrido en muchas de las series, Lemire aprovecha la ocasión para presentar de cara al futuro al villano antes citado y a un aliado que seguramente os sonará a muchos de vosotros: John Diggle.

Retomando ya el hilo principal, vemos como por un lado se produce el desenlace de toda la trama de los Outsiders y sus clanes, lo que obliga a Oliver a viajar con Shado de nuevo a la isla en la que estuvo atrapado durante tantos años. Allí, Oliver debe luchar contra sus miedos, algo que Lemire nos presenta en forma de inseguridades personales y flashbacks. Además, como en todo desenlace que se tercie, se producen varias revelaciones de cierto impacto dramático, narrativo y emocional, que tendrán consecuencias a corto y medio plazo.

Cerrándose este arco, vemos también cómo se resuelve toda la trama de Komodo y de Emiko, hija de Shado y Robert Queen (y, por tanto, hermanastra de Oliver), y hay que decir que de forma no muy agradable. Se recupera también a Katana (líder del Clan de la Espada), vemos a Magnus en acción y aparece Butcher como líder del Clan del Hacha. Juntos, con Oliver en posesión de la flecha tótem que le situaría como líder del Clan de la Flecha, encabezan la batalla final en Praga contra el resto de clanes. Esto, además, servirá como base para la formación de los Outsiders, un equipo formado por Magnus, Katana, Emiko, Butcher y Shado. ¿Y por qué no está Oliver en este equipo? Pues porque sintiéndose engañado, cansado y, por qué no, hasta las narices de todo, decide desentenderse de toda esta gente para volver a su ciudad en solitario.

Paralelamente, como decíamos, vemos que, aprovechando la ausencia de Flecha Verde, Richard Dragon está sumiendo la ciudad en un caos y haciéndose con el control de todo. Es aquí cuando Lemire, retomando la historia que leímos al comienzo, recupera a Diggle para liderar el Equipo Arrow sin Arrow, con el fin de poner las cosas en su sitio. Diggle decide aliarse con el Rey Reloj, pero este le traiciona y acaba siendo atrapado por Dragon y su equipo, en el que podemos ver a conocidos como el Conde Vértigo o Polilla Asesina. Por tanto, parece que el regreso de Oliver a la ciudad no va a ser todo lo tranquilo que le gustaría después de lo que ha vivido últimamente.

Lemire nos ha acostumbrado a una serie llena de acción y calidad, a un Oliver Queen lleno de humor y sarcasmo, pero también resignado a una situación que hace ya tiempo que no le es favorable. A esto podemos ayudar los dibujos de Sorrentino, que no pueden ir más acorde con la temática, la historia y la atmósfera general del personaje. Sus dibujos son geniales en momentos de acción y momentos de calma, y cabe destacar la originalidad con la que representa la acción, ya sea por la composición de las viñetas o por la representación de los movimientos, sobre todo cuando presenta acciones paralelas.

En definitiva, Green Arrow continúa manteniendo el estupendísimo nivel que ha adquirido desde que se subió Jeff Lemire al carro, y esperamos que así siga, especialmente ahora que comienza un nuevo arco argumental.