[Reseña] Grandes Autores de Batman – Grant Morrison y Dave McKean: Asilo Arkham

Grandes Autores de Batman - Grant Morrison y Dave McKean: Asilo Arkham

ECC Ediciones recupera una de las grandes obras de Batman con el tomo Grandes Autores de Batman – Grant Morrison y Dave McKean: Asilo Arkham, un ejemplar perfecto para añadir a la colección seas fan de toda la vida o novato, ya que aparte del formato, el tomo cuenta con una gran cantidad de extras que van desde diseños y portadas hasta el propio guión original.

¿Qué decir sobre Asilo Arkham, esa obra magistral de Grant Morrison y Dave McKean, que no se haya dicho ya? Pues poca cosa, así que fin de la reseña. Vale, es broma, se puede decir mucho, o al menos puedo dar mi impresión personal de la obra, que al fin y al cabo es para lo que escribo aquí.

Como su propio nombre indica, Asilo Arkham es una obra sobre Arkham, sobre lo que hay en su interior y sobre cómo afecta esto tanto a villanos como a héroes. Desde el principio de los tiempos, esta institución, al igual que la propia Gotham, se ha convertido en algo que va más allá de una mera localización, se ha convertido en un personaje en sí mismo por pleno derecho. Es un lugar al que vuelven una y otra vez esos villanos a los que Batman detiene, y que en su atmósfera de locura, presión y oscuridad, afecta aún más a la estabilidad mental de los reclusos, cuando se supone que lo que tenía que hacer es curarlos.

Es precisamente entre toda esa locura donde, una vez más, Batman se ve obligado a bucear. El Asilo ha sufrido un motín, y los reclusos tienen como rehenes a los funcionarios. Tan solo piden una cosa, que Batman acuda y se encierre allí dentro con ellos durante una noche, a fin de experimentar el suplicio que supone estar ahí encerrado.

Como cabe imaginar por esta descripción, la obra se transforma en un juego psicológico tanto para el lector como para el propio Batman, que no solo lucha contra la muerte y la locura, sino también contra el miedo a descubrir que él también sea alguien que pertenece a ese lugar. Por el camino, el Caballero Oscuro se las irá viendo con villanos conocidos de su universo, cada uno con su propia arma (no siempre física).

Al gran trabajo de Morrison para tejer una red de confusión, ansiedad y angustia capaz de sacar todos los miedos interiores de los personajes, hay que sumar el no menos grande de McKean, cuyo estilo encaja a la perfección con la atmósfera de locura que rodea cada página del tomo. No en vano, McKean tiene ya experiencia en este tipo de arte, como ya sabréis los fans de Sandman. Ahora bien, no es fácil adaptar este curioso estilo a una narrativa, y parece que Morrison y McKean se han entendido desde la primera viñeta hasta la última.

Batman tiene un largo historial de obras de culto en las que él apenas es protagonista, cediendo terreno ante secundarios, villanos o incluso localizaciones, como el caso que nos ocupa. Aquí lo de menos es lo que haga el Cruzado de la Capa, o los villanos que aparezcan, porque lo que Morrison busca retratar es la espiral de locura que realmente guarda en su interior el infame Asilo Arkham. Esto, junto a un dibujo de gran altura, han convertido a la obra en un must have del universo del Hombre Murciélago.