[Reseña] Green Arrow: Roto

Green Arrow: Roto

Con el tomo Green Arrow: Roto ECC Ediciones nos presenta de forma breve e intensa el regreso de Oliver Queen a Seattle después de su cruzada contra los Outsiders. Son tan solo tres números que cierran el extenso primer arco argumental de la serie, que ha contado con varias subtramas todas relacionadas entre sí.

Estos números suponen, además, el adiós del guionista Jeff Lemire y la dibujante Andrea Sorrentino, que tan bien lo han hecho durante su etapa en la colección.

Como ya se adelantó en el tomo anterior, la ciudad está patas arriba por obra y gracia de Richard Dragon, que ha reclutado a una serie de villanos (Vértigo y Polilla Asesina entre ellos) para hacerse con el control de la ciudad aprovechando que Flecha Verde no está presente.

Como os podéis imaginar, tres números no dan para mucho, y en ellos Lemire debe narrar el regreso de Queen y la puesta en escena de la situación actual, el pasado de Dragon para abrir camino a sus motivaciones, la relación entre villano y héroe, la presentación de los secuaces de Dragon y, por supuesto, la batalla final. Sí, todo esto en solo tres números. A todo esto hay que añadir los nuevos viajes al pasado de Oliver, la presentación de su nueva aprendiz (su propia hermana) y el establecimiento definitivo de Diggle.

Todo muy completo, demasiado rápido pero perfecto para tener una base de cara a la llegada del nuevo equipo creativo. Una pena que, tras una etapa tan larga, haya que poner punto y final de forma tan apresurada. Aún así, y pese al lógico descenso de calidad narrativa con respecto a tomos anteriores, Lemire sale del paso con la cabeza bien alta. El pasado de Richard Dragon resulta típico pero sólido, y explica el por qué de su actitud y sus objetivos. Sus secuaces se presentan bastante interesantes, aunque con escaso protagonismo, y las batallas de Oliver y sus aliados contra estos y contra su jefe se antojan de lo más espectaculares.

En cuanto a Sorrentino, la dibujante continúa manteniendo el listón tan alto como nos tiene acostumbrados. Como no podía ser de otra forma, continúa la comunión perfecta entre guionista y dibujante, y el estilo parece haber sido creado única y exclusivamente para Flecha Verde. Como siempre, los momentos de acción son especialmente destacables, y el paso de las viñetas es una fiesta para los ojos.

Como digo más arriba, no puedo más que lamentar la marcha de esta pareja creativa de la serie por dos motivos: uno por el desenlace tan repentino y rápido de la última parte del arco argumental, y otro por la seguridad de que ya no contaremos con su trabajo en la serie. Ahora, solo falta cruzar los dedos para que los que vienen detrás lo hagan, al menos, igual de bien.