[Reseña] Grandes Autores de Superman. José Luis García-López: Otros Mundos

Grandes Autores de Superman. José Luis García-López: Otros Mundos

ECC Ediciones ha publicado el tomo Grandes Autores de Superman. José Luis García-López: Otros Mundos, que incluye las obras originales Superman: Kal, Realworlds: Superman, Superman Inc., y que obviamente tienen como denominador común los dibujos del español José Luis García-López.

Como el propio título del tomo indica, este contiene tres historias consideradas como Otros Mundos, o lo que es lo mismo, historias ambientadas en mundos alternativos que están fuera de toda continuidad, planteando posibilidades que la mayoría de las veces distan mucho de lo que conocemos.

En primer lugar, Superman: Kal nos cuenta qué habría ocurrido si la nave de Kal-El hubiese aterrizado en la Tierra en la Era Medieval. Al igual que en el universo tradicional, el pequeño kryptoniano es adoptado por una pareja de granjeros, que lo crían mientras descubren sus habilidades hasta que, con el tiempo, se marcha a la gran ciudad. Allí, se enamora de una doncella a la que el señor feudal quiere obligar a casarse con él, y Kal-El deberá luchar por la mano de su amada. Esta historia, como todo cuento medieval que se tercie, cuenta con espada y brujería, justas y torneos, caballeros y campesinos, y un pueblo oprimido que malvive bajo el yugo del tirano señor feudal. Lo cierto es que es algo que podría haber ocurrido, y Superman posiblemente hubiese sido acusado de brujería (aunque a ver quién es el listo que le quema en la hoguera), pero parece bastante complicado que coincidiese que los padres adoptivos fuesen los Kent, el señor feudal fuese Lex Luthor o la doncella fuese Lois Lane, como ocurre en esta historia. Al final, se trata de lo de siempre, una curiosidad alternativa que, para darle más chicha, se tira de personajes y hechos ya conocidos a modo de homenaje.

Pasando ahora a Realworlds: Superman, nos encontramos con una historia ambientada en el mundo real que parte de la marginación de un chico en el instituto, hasta su transformación en un líder mafioso. Aquí no tenemos personajes conocidos, más bien todo lo contrario, y lo único relacionado con Superman que tenemos son continuas referencias y su ya mítico símbolo. Es precisamente ese logotipo el que es el verdadero protagonista, ya que es capaz de simbolizar hombría, burla, marginación, esperanza, miedo, intimidación, inspiración u orgullo. Nuestro protagonista es fruto de una broma de mal gusto, y acaba con el logo de Superman tatuado en el pecho. Este simple hecho le hace entrar en una dinámica en la que una serie de hechos encadenados que van de mal en peor, y que terminan con él en la cárcel. Allí recibe una paliza nada más entrar, y las palabras de un veterano le hacen cambiar hasta el punto de, con el tiempo, acabar poniéndose cachas y haciéndose popular entre los presos. Con el tiempo, sale y reclama el puesto como líder mafioso que ocupaba el culpable de su desdicha inicial. Comienza aquí un reinado de miedo y extorsión que solo se ve ablandado por la adoración que siente por los niños. Una vez más, esto es visto como símbolo de debilidad y es traicionado, lo que le hace volver a cambiar de pensamiento. El final es todo lo feliz que puede ser una historia como esta, proporcionando como moraleja la posibilidad del cambio y la redención.

Finalmente, en Superman Inc. plantean algo que muchos hemos pensado: ¿qué pasaría si Superman no desvelase sus poderes y decidiese adentrarse en el mundo del deporte? Pues pasaría que sería el mejor deportista de todos los tiempos. Eso le lleva a dominar todas las disciplinas deportivas, conseguir innumerables premios y fundar un imperio que le lleva también a lo más alto a nivel empresarial y económico, llegando a competir con Lex Luthor en todos los campos. Es precisamente por esto por lo que Luthor, como venganza, investiga sus sospechas, descubriendo que aquel que se hace llamar Dale Suderman es en realidad un alienígena con poderes sobrehumanos. Empieza aquí pues la decadencia de un imperio, pero también el cambio de la persona, con un Dale que pasa de ser arrogante y superficial, a ser filosófico y comprensivo. Una vez que ya ha quedado expuesto, decide cambiar de aspecto y de vida. Por el camino, nos enteramos de que, al final, Superman no usó sus poderes para su beneficio personal, sino que simplemente había olvidado que los tenía.

Y hasta aquí puedo escribir. Se trata de un buen tomo con unas historias entretenidas (sobre todo las dos últimas) que gozan del estilo de dibujo ya característico de García-López. Este valor añadido convierte al tomo en una agradable lectura de Otros Mundos que siempre son agradables de leer, puesto que plantean alternativas que muchas veces ya hemos imaginado en nuestra cabeza, y otras ni siquiera se nos habían ocurrido.