[Reseña] Superman: Un Auténtico Héroe Británico

Superman: Un Auténtico Héroe Británico

Con el tomo de ECC Ediciones Superman: Un Auténtico Héroe Británico tenemos entre manos una nueva obra perteneciente a la línea Otros Mundos, donde nos encontramos con realidades alternativas que se escapan de los convencionalismos de la continuidad tradicional. En este caso, y otra vez, se juega con la posibilidad de que la nave de Kal-El se hubiese estrellado en un país diferente a Estados Unidos, más concretamente en Inglaterra.

Curiosamente, pese al cambio de lugar, se siguen manteniendo los puntos clave de la historia del origen de Superman. Su nave se estrella en una zona rural y es criado por un par de granjeros, aunque en esta ocasión el fuerte carácter inglés de los padres adoptivos juega en contra de la liberación personal de su yo alienígena. Es decir, Colin Clark es criado para ocultar sus poderes por miedo al rechazo o a la incomprensión, lo que genera en el personaje una sensación de inestabilidad y desconfianza hacia sí mismo que le convierte en torpe y fracasado. Un gran ejemplo de esto es cómo los padres se sienten avergonzados de su hijo en su único deseo de pasar desapercibidos en su comunidad vecinal.

Esto se pone aún más de manifiesto cuando llega la hora de abandonar el hogar paterno y mudarse a la gran ciudad en busca de oportunidades, sustituyendo Londres por Metrópolis, pero recalando también en un periódico local.

Como buen cómic centrado en la Gran Bretaña, sus páginas están cargadas de ese humor tan particular que tienen los ingleses, un humor cargado de ironía y auto-parodia que si te gusta te hará reír, pero si no te gusta lo odiarás hasta el punto de no disfrutar de la lectura. A esto ese suma un ritmo lento y una trama deslabazada, pero que cuenta con la ventaja de ser algo hecho a propósito por los guionistas, John Cleese y Kim Johnson, para ser fieles a su estilo y al carácter tan inglés que se pretende imponer en la obra. Hay ciertos momentos donde esto parece que se les va de las manos, con situaciones esperpénticas que incluso hacen pensar que el joven Clark no tiene demasiadas luces en la azotea.

De los dibujos se encarga todo un clásico, John Byrne, fiel a su estilo en una obra que, pese a haberse publicado originalmente en Estados Unidos en 2004, tiene un claro sabor visual a antaño. Teniendo en cuenta que Byrne no es lo que era, y que acompaña en lo grotesco a los guiones, el resultado es algo que quizás no sea del agrado de todo el mundo.

Y es que Superman: Un Auténtico Héroe Británico no es ninguna maravilla, pero cumple. De hecho, parte de algo que resulta interesante, pero hay que tener en cuenta que se trata de una nueva revisión (otra más, y van infinitas) del origen del Hombre de Acero. Aún así, es curioso comprobar como la cultura o el carácter propio de una región pueden influir en la educación y el comportamiento de las personas, tengan poderes o no.