[Reseña] Northlanders: El Regreso de Sven

Northlanders: El Regreso de Sven

Hay vida más allá de los superhéroes, y también en el seno de una gran editorial como DC Comics, donde dominan personajes como Batman o Superman. Eso sí, normalmente obras como Northlanders: El Regreso de Sven, fuera del Universo DC, acaban cayendo del lado del sello Vertigo, pero si eso supone que las tendremos entre manos, bienvenido sea.

Con esta obra, el guionista Brian Wood nos presenta una historia de vikingos en toda regla, ambientada en una época donde los bárbaros norteños se dedican básicamente a conquistar, saquear, hacer la guerra y vivir como buenamente pueden. Eso sí, la idea de Wood es de lo más acertada, no centrándose en un único periodo, sino abarcando varias décadas que muestran una pequeña evolución en los personajes y en el entorno.

La historia gira en torno a Sven, un vikingo que abandonó su hogar hace muchos años, pero que tras enterarse de la muerte de su padre decide volver para reclamar su herencia. Su padre era el señor de unas tierras, y por lo tanto rico y poderoso, pero su tío ha ocupado su lugar y no está dispuesto a ceder el puesto ni los recursos a nadie. Obviamente, Sven choca con su tío, y da comienzo aquí una encarnizada lucha que enfrenta por un lado a un solitario Sven, y por otro a su tío y sus soldados.

Además de la acción y la violencia sin límites que despide la obra, lo más destacado es, sin duda, el carisma y la propia persona de Sven, un tipo con el que el lector conecta de inmediato, a pesar de que sus motivaciones no se llegan a entender en ningún momento. Tanto es así que se termina la obra y te quedas un poco con cara de interrogante. Vale, sí, quiere dinero y riqueza, pero desde el primer momento sus acciones parecen desmedidas en comparación con el botín que podría obtener.

Wood, sabedor de esto, o simplemente incapaz de corregirlo, oculta el error con una construcción muy apropiada de las relaciones que desarrolla Sven a lo largo de la historia. Ya sea del pasado mediante un flashback, del presente a lo largo de los capítulos, o del futuro por las circunstancias, Sven acaba demostrando que desprende un no sé qué irresistible para todo aquel que le rodea, amigo o enemigo.

Hay ciertos momentos donde Wood parece dejar caer que Sven podría acabar siendo convencido para ocupar también el puesto de su padre, un clásico de clásicos, pero la realidad es que en el fondo sabemos que eso nunca será así.

En cualquier caso, Wood demuestra flojear en el desarrollo de los personajes. A lo ya comentado de las motivaciones de Sven, se suma el potencial desperdiciado con el segundo al mando de su tío, o el eterno misterio de la compañera arquera del protagonista, que si bien llegamos a conocer su pasado mediante un flashback, en el presente no acaba de explotar como nos gustaría.

Los dibujos, obra de Davide Gianfelice, encajan en la obra como anillo al dedo. Uno de los puntos fuertes de la obra son los diálogos de Brian Wood, que son perfectamente ilustrados por Gianfelice, con ambientaciones perfectas y trazos que se adaptan a unos entornos cambiantes debido al paso de los años y las estaciones.

En definitiva, Northlanders: El Regreso de Sven es una obra digna de lectura que no es perfecta, pero sí entretenida y precursora de lo que será el trabajo de Wood, que ha ido claramente de menos a más a lo largo de su carrera hasta la actualidad.